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Niños de Chilpancingo exigen a Peña y a Héctor Astudillo que encuentren a sus familiares desaparecidos

Niños que asistieron a un curso de regularización en la Comisión de Defensa de Derechos Humanos de Guerrero, prepararon pancartas para exigir a las autoridades que encuentren a sus familiares y respeten sus derechos.


Niños de Chilpancingo exigen a Peña y a Héctor Astudillo que encuentren a sus familiares desaparecidos | El Imparcial de Oaxaca

A través de pancartas colocadas en la Comisión de Defensa de Derechos Humanos de Guerrero (Codehum), niños exigieron a las autoridades que encuentren a sus familiares desaparecidos.

Los menores concluyeron un curso de regularización impartido en las instalaciones de la Comisión, y como actividad final les pidieron expresar su sentir con respecto al actuar de las autoridades.

“Presidente municipal, ¿cuándo hablará de las víctimas en Chilpancingo […] queremos a nuestros padres con vida”, se leía en un cartel realizado por un niño.

Cada niño pasó al frente, mostró sus pancartas y se guió para hacer su reclamó.

El tío de Israel desapareció hace tiempo en esa entidad, por lo que el menor demandó al presidente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas en Guerrero (CEAV), Luis Camacho Mancilla, que reconozca y atienda sus derechos, y lo urge a que les diga cuándo va a buscar a los padres.

En su pancarta, José Francisco preguntó al Gobernador Héctor Astudillo Flores: “¿de qué lado está, señor Gobernador? No vemos su preocupación por las víctimas –Ya haga algo por buscar a nuestros padres… –Le pido que mire a los niños que viven en Guerrero… díganos cómo mejorará la educación”.

“Buenas tardes, mi nombre es Juan Antonio… al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ayúdenos a encontrar a nuestros padres, familiares, ya no permita más violencia, cada que viene aquí a Guerrero hay más muertos. Gracias”.
El niño Brayan manifestó que estaba ahí porque secuestraron a su tío, y que también quería pedir al Gobernador que los ayude.

“Yo me llamo Abraham… vengo aquí porque secuestraron a mi papá, al presidente de Atención a Víctimas de México, Javier Rochín, ¿qué espera para darnos apoyo? ¿A quién le corresponde ayudarnos a nosotros para lograr nuestros sueños, conoce usted los derechos los niños?”, externó.

Finalmente, Alesandra dijo que su padre está desaparecido desde hace tres años, y que junto con sus familiares ha hecho hasta lo imposible para que los ayuden, pero que nadie les da noticias de su papá, y pidió a las autoridades encontrarlo.

Lamberto Castro de la Cruz, quien es profesor y tiene un familiar desaparecido, explicó que, “lo que menos queremos es ser revictimizados, y a los niños, que son una planta que se está formando… cuando se les revictimiza… viene su explosión, [que] se refleja en su conducta, en no atender las indicaciones, no hacer lo que dice el maestro de manera inmediata, porque pregunta, ‘por qué lo voy a hacer, si a mí no me dan la respuesta que estoy esperando’”.

Del 24 de julio al 4 de agosto, el profesor dio clases de regularización de Español, Matemáticas y Formación cívica y ética a niños víctimas en Chilpancingo.

Durante la clausura, Lamberto Castro dijo que el propósito es escucharlos de manera especial, individual, porque están padeciendo los efectos de la circunstancia que atraviesa su familia, y que, como profesor de primaria, sabe cuándo un niño padece situaciones especiales.

Comentó que los niños gritan en silencio porque expresan a través de sus inquietudes lo que están padeciendo.

“A mí me tiene preocupado, porque sé que cuando [un niño] refleja esa conducta en un aula, regularmente el maestro o la maestra lo tilda de un niño inquieto, rebelde, un niño que no quiere aprender; difícilmente se acerca el maestro o la maestra a preguntarle qué le pasa, qué siente, por qué se comporta así, es por ello que en estos días he buscado la manera de que lo expresen”, explicó.
El maestro refirió que mediante las dinámicas y ejercicios practicados durante el curso, incluyendo las pancartas escritas, ayudan a loa niños a desfogar lo que traen atorado en su mente, en su sentir y que incluso hay niños que señalan que a partir de que vivieron la pérdida de su familiar han cambiado cosas, como que su mamá grita más, que en la escuela no les hacen caso y hay bullying.

Pidió a los padres se acerquen a los maestros y expliquen la situación que viven. Dijo que cuando llegaron los niños, no se les entendía, y que mejoraron.


 

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