¿Qué haremos con los bosques? | El Imparcial de Oaxaca
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¿Qué haremos con los bosques?

Los especialistas en bosques y selvas calculan la cantidad de madera y el ritmo de crecimiento en una superficie durante 10 años


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Conforme la población humana fue aumentando en el mundo, la presión hacia los bosques también, pero para evitar una parte de su deterioro ahora ya están sujetos a los aprovechamientos forestales autorizados por la autoridad competente y que están bajo supervisión de los especialistas en bosques y selvas.

El ingeniero Omar Sánchez Cruz, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Forestales Sección Oaxaca AC, dio a conocer, que el Programa de Manejo Forestal es el instrumento de planeación para realizar el corte de los árboles.

Entre otras cosas, en su contenido destaca la cantidad de madera que hay en el bosque, su estado fitosanitario, su ritmo de crecimiento, los métodos de cultivo propuestos y las acciones de fomento y protección del bosque que hay en la parcela.

Los especialistas en bosques y selvas calculan la cantidad de madera y el ritmo de crecimiento de los bosques en una superficie determinada durante 10 años. Con ello, se planea extraer la cantidad de madera que creció en ese lapso, quedando en el monte los volúmenes maderables calculados originalmente. De aquí la premisa de los forestales que el aprovechamiento forestal regulado es sustentable y sostenido a través del tiempo. Normalmente, los bosques cultivados mejoran sus condiciones de cantidad de madera y salud porque se hacen aclareos y se retiran los árboles viejos dando espacio para su crecimiento al arbolado joven y vigoroso.

“Lo que también es cierto, es que los seres humanos no hemos sido capaces de dejar de utilizar productos y subproductos derivados de la producción maderable: muebles, madera para la industria de la construcción, lápices, papelería y hasta el papel de baño”.

LA PREOCUPACIÓN POR LA TALA INMODERADA

El 10 de abril de 1972 el presidente Luis Echeverría Álvarez recibe el proyecto de decreto para la creación de la “Comisión Nacional de Desmontes para el Fomento Agropecuario”. El Programa Nacional de Desmontes mejor conocido por su acrónimo PRONADE de 1972-1983. Fue un programa gubernamental que pretendía talar un total de 24,598,97, es decir el 12 por ciento del territorio nacional con el objetivo de convertir esas tierras en pastos para el ganado, pues consideraba que la vegetación original no era económicamente rentable. Se estima que en México, al menos 400 mil hectáreas de selvas fueron desmontadas entre el periodo de 1972-1977.

En esta época iniciaba también en México, un movimiento para la gestión de los recursos naturales. La administración forestal estuvo a cargo de la SARH con una subdelegación forestal. En el año 2000 nace la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Y como Organismo Público Descentralizado de la misma, por decreto presidencial el 4 de abril de 2001, nace la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).

A partir de 1975, la humanidad inicia una fuerte preocupación sobre temas del medio ambiente y con ello se celebra una serie de convenios, protocolos y tratados internacionales sobre el medio ambiente.

AGENDA 2030 DE DESARROLLO SOSTENIBLE

En diciembre de 2016, concluyó la reunión de la COP13 para llevar a cabo esfuerzos de mitigación de gases de efecto invernadero, y de adaptación a los impactos de este fenómeno. Junto con ello, gobiernos de 167 países acuerdan acciones de integración de la biodiversidad en sectores productivos y avanzar en las metas de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Para los seres humanos, el bosque ha dejado de ser aquel ente incómodo en su desarrollo y ha pasado a ser aquella necesidad de cuidarlo. Esto conlleva un fuerte compromiso, pues en la mayoría de las comunidades rurales de Oaxaca, aún se practican métodos de producción agrícola y pecuaria que van en contra de las políticas de protección al medio ambiente.

En sus inicios, la Semarnap, hoy Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, impulsó la veda para el aprovechamiento forestal sobre todo el Estado de México y en las Áreas Naturales Protegidas de todo el país.

La veda para el aprovechamiento de los bosques promovió la tala clandestina, la presencia de plagas y enfermedades y los incendios forestales.

También, en las áreas forestales que están en litigio por la propiedad de los terrenos, se pueden observar grandes extensiones de bosque que tienen problemas de plagas y enfermedades. Sólo por citar algunos ejemplos están los casos de Pueblos Mancomunados de Yavesía, Amatlán y anexos y la zona de conflicto entre San Pablo Topiltepec y San Pedro Tepalcatepec, así como en la zona de disputa entre San Pedro Mixtepec y San Juan Ozolotepec, Miahuatlán, Oaxaca. En estas zonas forestales se encuentran miles de árboles de pino muriendo por el ataque del gusano descortezador.

Lo que hace concluir que los bosques que están sujetos a los aprovechamientos forestales autorizados por la autoridad competente y que están bajo supervisión de los Especialistas en Bosques y Selvas, son los bosques más sanos.

Para que un propietario de terreno forestal pueda obtener un permiso para el aprovechamiento forestal maderable, es necesario que cuente con sus escrituras debidamente inscritas en el registro público de la propiedad, en el caso de ejidos y comunidades deberá de contar con la carpeta básica que les otorga el gobierno mexicano.

También deberá contar con un Programa de Manejo Forestal que es elaborado por un Ingeniero Forestal que cuenta con un Registro Forestal Nacional. Estos documentos se ingresan a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y en un plazo de 30 días hábiles deberá resolver sobre la solicitud.


 

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