El comercio en vía pública, un tema que ha significado problemas por su crecimiento exponencial en los últimos años, se ha calificado como un reto para las administraciones municipales de la capital oaxaqueña. También, como uno para el que no bastaría construir un nuevo mercado y en él reubicar a los vendedores del Centro Histórico o que se solucionará con un nuevo reglamento.
Sin embargo, la necesidad de un nuevo reglamento es lo que destacó la tarde de este viernes durante la segunda mesa de análisis “Regularizar, reubicar, ordenar el comercio en la vía pública o dejar las cosas como están”. El espacio reunió a especialistas, funcionarios y exfuncionarios municipales, y la voz de un permisionario.
“NO TENGO COMPADRES”
Esta semana, en sesión de cabildo, el edil de Oaxaca de Juárez, Oswaldo García Jarquín, ya había negado que la administración fuera omisa o cómplice ante el tema. Además de negar el tener nexos con comerciantes. “No tengo compadres que se dediquen al ambulantaje”, dijo sobre el otro nombre, más común, con que se conoce a quienes trabajan en la vía pública.
“Sería ingenuo pensar que reubicando a los comerciantes del Centro Histórico en la Central de Abastos sería suficiente. Se pasan a la Central y al otro día tenemos otros comerciantes en el Centro Histórico porque es el único lugar donde venden”, apuntó al referirse al nuevo mercado en la Central.
La tarde de ayer, otros factores relacionados con este tipo de comercio fueron señalados por especialistas como Geovany Vásquez Sagrero, de KRATOS abogados y exregidor de reglamentos en la administración 2008-2010.
Así como por Cira Morales Ramos, del Colegio de Profesionistas Compartir Conocimiento; Haydee Reyes Soto, del Congreso Mexicano de Asuntos Internacionales; William Méndez, del Foro Permanente de Abogados y los regidores Xhunaxhi Fernanda Mau Gómez (de Artes, cultura y patrimonio inmaterial) y Luis Arturo Ávalos Díaz Covarrubias (de Mercados y Comercio en Vía pública).

UN NUEVO REGLAMENTO
La importancia de un nuevo reglamento fue esencial en las reflexiones, en donde Haydee Reyes Soto consideró que si se hubiera cumplido el de 1999, “ahorita no tendríamos la problemática que vemos ahora en la ciudad de Oaxaca”. Además que el problema actual con el comercio en vía pública es consecuencia del actuar de “administraciones que han sido permisivas”, y porque “no se ha aplicado parejo el reglamento”.
Es un reto, un tema con muchas facetas, está ligado a otros fenómenos, pues se alimentan en él: la delincuencia, sectores y organizaciones que buscan cooptar a estos comerciantes para vender espacios sin que les competa.
Vásquez Sagrero dijo que el tema abarca “cuestiones políticas”, pues estas están “detrás de los grupos de vendedores”. En cada que hay elección, recordó, hay candidatos que acuerdan con líderes de comerciantes, los que a su vez ofertan espacios en la vía pública “como si fueran dueños de las calles”.
Con el nuevo proyecto de reglamento propuesto por el regidor Luis Arturo destacó la particularidad de que los trámites sean personales, ya que con la injerencia de líderes se va desnaturalizando la necesidad de trabajo que implica vender en la vía pública y se turna más en una necesidad clientelar.
Apuntó que un reglamento no soluciona el problema, pero puede abonar para dar certeza a lo que se aplique o contemple en él.
Cira Morales Ramos también llamó a que el nuevo proyecto de reglamento se adhiera a un trabajo libre y digno, como marca la Constitución política del país, pero que no afecte a terceros. Es decir, que se definan lugares adecuados para tal labor.
“Que haya respeto de todas las personas a la seguridad, al libre tránsito, a la accesibilidad”, incluyendo peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas y personas con discapacidad”.

ACORDE A LA CONSTITUCIÓN
Para la regidora Fernanda Mau, a los factores o problemas externados por los especialistas, que abarcan desde la molestia de comerciantes establecidos por una competencia desleal, están los de la fisonomía y el tránsito vehicular.
Se necesita, dijo, un reglamento acorde a los derechos de la Constitución y que contemple la necesidad y obligación de conservar la fisonomía del Centro Histórico, declarado patrimonio mundial ante la UNESCO.
Gregorio Martínez Pacheco, permisionario independiente, consideró necesario reconocer la actividad del comerciante informal, al mismo tiempo de la necesidad de regularizar y reubicar a los comerciantes. Pero para alcanzar este objetivo, subrayó, se necesita abrogar el reglamento actual, en tanto se aplica en parte y es limitado.










































