Una nueva advertencia escrita en el baño del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO), plantel Pueblo Nuevo, encendió la preocupación entre la comunidad estudiantil al mencionar una supuesta “balacera” programada para este 24 de abril.
El mensaje, fechado el 23 de abril de 2026 y plasmado sobre los azulejos, llama explícitamente a no asistir a clases. Con ello, replicando un patrón que ha comenzado a repetirse en distintos centros educativos del nivel medio superior.
PATRÓN QUE SE EXTIENDE EN PLANTELES
Este caso no es aislado. Apenas el 21 de abril, en el CBTis 26 de San Felipe del Agua, apareció una advertencia similar que derivó en la suspensión de actividades y la activación de protocolos de seguridad.
A ello se suma otro mensaje detectado en un plantel del CECyTE en Santa María Atzompa,. Lo que refuerza la hipótesis de una cadena de amenazas con características comunes: escritos anónimos en sanitarios escolares que anuncian posibles ataques armados.
IMPACTO REAL MÁS ALLÁ DE LA VERACIDAD
Aunque no existe confirmación sobre la autenticidad de las amenazas, sus efectos son inmediatos. Suspensión de clases, movilización policiaca y temor entre estudiantes y padres de familia se han convertido en una constante ante este tipo de mensajes.
Por otra parte, la repetición del mismo “modus operandi” sugiere una intención clara de generar alarma y alterar la vida escolar. Esto, independientemente de que exista o no un riesgo real.
SILENCIO OFICIAL Y CRECIENTE INCERTIDUMBRE
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial sobre el caso en el plantel Pueblo Nuevo ni se ha confirmado la suspensión de actividades. A través de un alumno de dicha institución se refirió que las clases no habían sido suspendidas y las actividades continuaban con regularidad.
Sin embargo, los antecedentes recientes obligan a considerar la posible activación de medidas preventivas.
En resumen, la falta de información oportuna alimenta la incertidumbre y deja a la comunidad educativa en un escenario de vulnerabilidad frente a amenazas que, reales o no, ya están teniendo consecuencias tangibles.











































