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Se agudiza crisis de agua en Oaxaca

Juan Carlos Méndez se ha dedicado a vender agua por pipas desde hace tres años; en este tiempo ha visto cómo el recurso se agota en la zona conurbada de Oaxaca


Se agudiza crisis de agua en Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

Hace tres años, cuando se inició en la venta de agua potable, Juan Carlos Méndez llenaba su pipa con lo extraído de sus pozos, ubicados “cerca del centro” de la capital oaxaqueña. Ahora tiene que emprender un viaje de varios kilómetros hasta la zona de Telixtlahuaca o San Pablo Huitzo.

“Ya no hay agua, ya nos la acabamos”, responde Méndez ante la pregunta sobre la demanda del líquido en la ciudad de Oaxaca, en la que la mañana de ayer y de las semanas pasadas ha sido constante el arribo de vehículos como el suyo.

Sobre avenida Independencia, en Morelos, Constitución o en Matamoros y Macedonio Alcalá, ver una pipa de agua y escuchar su bomba mientras descarga el líquido se ha vuelto normal en temporada de estiaje. Pero principalmente en la actual, en la que el déficit del vital líquido ha bajado a sus niveles más críticos según datos de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO)

Mientras se apresura a recoger la manguera con que llenó la cisterna de un restaurante del Centro Histórico, Juan Carlos reconoce que cada vez es más complicado conseguir el agua para uso humano. “Teníamos pozos propios, nada más que ahorita ya no”, comenta.

La demanda –subraya– es alta; mas no la disponibilidad del agua. Dependiendo del volumen, las pipas de agua son vendidas entre 700 y mil pesos, señalan usuarios y encargados de establecimientos del Centro Histórico. 

Un costo similar es el que pagan usuarios de la zona conurbada como Josefina, quien ante la escasez del recurso natural tuvo que esperar varios días por el servicio. “Me la traen de Zimatlán, pero es un agua muy cristalina”, cuenta la habitante.

Contrario a lo esperado, Juan Carlos Méndez niega que el costo del servicio haya aumentado, en vista de que “los clientes no pagan más”. Desde su perspectiva, vender el agua de esta manera ya no es redituable, pues en su caso debe gastar 400 pesos en diésel y dar 150 pesos a quien le provee del agua en alguna de las poblaciones a donde acude por ella.

“Eso de las pipas está a punto de irse a la quiebra por los gastos que genera el carro y la paga es de 700 pesos la pipa. Imagínese ir hasta Telixtlahuaca o Huitzo por el agua”, comenta el “pipero”, quien niega que hay un futuro para la humanidad ante la escasez del vital líquido: “esto va a ser nuestro pelito a futuro, ya no va a haber agua; de hecho ya no hay”.