Transporte "chafa" se come un salario mínimo al día
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Transporte “chafa” se come un salario mínimo al día

La ciudad de Oaxaca cuenta con uno de los servicio de transporte público más caros y deficientes según la población.

Transporte “chafa” se come  un salario mínimo al día | El Imparcial de Oaxaca

DATO

138,301

familias cuentan con vehículo.

136,915

tienen moto o motoneta.

152,190

se trasportan en bicicleta.

87 259

tiene camioneta de caja.

63 mil 766

cuenta con camioneta cerrada.

$8 pesos

costo del pasaje del camión urbano.

$15

la dejada mínima de taxis foráneos.

$8

cobro mínimo por persona en mototaxis.

De acuerdo con estimaciones del INEGI 2018, una familia oaxaqueña destina el 18 por ciento de su ingreso mensual al transporte, cifra que oficialmente vendría siendo un aproximado de 2 mil 90 pesos.

Las cifras, que ofreció la instancia para el año pasado, consideran que el ingreso trimestral por hogar fue de 34 mil 837 pesos por familia, con un promedio mensual de 11 mil 612 pesos, sin embargo, no precisa el número de integrantes por vivienda.

Esos datos corresponden a la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2018 donde el rubro de traslado se ubica dentro de los más importantes, después de la comida, bebidas y tabaco.

El estudio refiere que Oaxaca registra un ingreso menor que la media nacional, que es de 53 mil pesos, por lo que tenemos mayores complicaciones para destinar los recursos al pago de servicios, entre ellos el transporte.

En medio de esto, se da un desorden y falta de regularización en las tarifas del transporte público, principalmente en el servicio del taxi foráneo a bordo del cual viajan miles de personas al día.

De ese servicio se dan diversas quejas ciudadanas porque cobran lo que quieren y por los abusos que cometen, además de la falta de garantías para los pasajeros.

Por eso, el transporte público en Oaxaca, se ha convertido en un grave problema para las autoridades encargadas del tema, las denuncias por el pésimo servicio que dan son constantes, también por la forma en que conducen los choferes, el estado en que se encuentran algunas unidades y la falta de regulación en el costo de los pasajes.

BEATRIZ GASTA CIEN PESOS AL DÍA

Beatriz García, ama de casa, sale de su casa ubicada en la Villa de Zaachila a la ciudad de Oaxaca de Juárez, a donde lleva a su hija a un Centro de Atención Múltiple por una discapacidad que padece la menor de edad.

Desembolsa, de manera diaria, cien pesos que al hacer la suma de lunes a viernes resultas la cantidad de 500 por semana, un gasto que debe guardar y cuidar porque es indispensable para su hija.

Contó que solo el camión que la lleva de Zaachila a Oaxaca le hace un descuento de tres pesos, por ser estudiante, pero el resto no.

Frente a eso, también se quejó del servicio deficiente de las unidades. “Subirse a un urbano es de miedo; los choferes realizan carreritas con otros choferes, se cierran, obstruyen el paso, alcanzan velocidades que los hacen saltar de sus asientos y por si fuera poco, no tienen la delicadeza de esperar a que las mujeres embarazadas, niños o personas de la tercera edad suban bien para después jalar la marcha”.

A pesar de las constantes denuncias, el transporte en Oaxaca no mejora su servicio, pero aumenta en ocasiones de manera arbitraria el precio, según las quejas de los ciudadanos.

Pero la señora también hace uso del servicio colectivo y ese es también deficiente. No existe un control de la autoridad para este servicio en donde se ajustan los precios según las consideraciones de los trabajadores del volante.

AGRESIONES CONTRA PASAJEROS

En las últimas semanas, en el servicio de taxi en Oaxaca de Juárez, los conductores han protagonizado dos escándalos, el primero al golpear a un joven porque no tenía cambio para pagar la dejada, agresión que lo mandó al hospital.

El segundo que se difundió vía redes sociales fue cuando un taxista de los sitios amarillos, acusó al pasajero de robo y llamó a sus compañeros para propinar una golpiza a dos pasajeros.

En ambos casos la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semovi), solo dio a conocer a través de un comunicado que investigarían los hechos y de ser comprobado sancionarían a los concesionarios, posiblemente con el retiro de sus documentos.

ZONAS RURALES GASTAN MÁS EN TRANSPORTE

De acuerdo con estudios, las zonas rurales y alejadas de la capital o las ciudades, los costos del traslado son mayores. Al menos así lo establece en sus interpretaciones el Índice de Movilidad Urbana del Instituto Mexicano de la Competitividad AC (Imco) que analiza las formas de transporte y la infraestructura de las entidades, entre otros factores.

“La movilidad en las ciudades impacta directamente a sus habitantes, su calidad de vida, productividad laboral, salud física y mental y hasta su vida familiar. Es también un elemento clave para la competitividad de las ciudades, pues determina cómo se mueve el talento para realizar sus actividades diarias”.

Añade que: “Una movilidad urbana competitiva significa ofrecer opciones de transporte que sean atractivas, deseables y alcanzables, de tal forma que se reduzcan las horas-persona que se pierden durante los traslados, así como el impacto en salud y medio ambiente”.

Esa instancia argumenta que las inversiones en la modernización de los sistemas de trasporte benefician, en primera instancia, a la población más vulnerable, por lo que es necesario reflejar esta realidad en el gasto e inversión pública, los cuales deberá de orientarse hacia el mejoramiento y actualización de las redes de infraestructura y sistema de transporte público.

No obstante, en la entidad, algunas organizaciones civiles en la materia han acusado un mal diseño de las calles que provoca el congestionamiento vehicular y el tráfico en horas pico.

Pero, además, la falta de reordenamiento ha entorpecido un traslado más rápido de la ciudad a su zona conurbada.

Gloria y Juventino viven al norte de la ciudad de Oaxaca, son personas de escasos recursos económicos y destinan al día, casi un salario mínimo, incluso más, para el pago del traslado de sus hijos a sus actividades.

El señor se dedica a auxiliar en albañilería y llega a ganar unos 250 hasta 300 pesos al día, un poco más de 2 salarios mínimos, considerando que con el aumento de este 2020, ya se encuentra en 123.33 pesos.

Tres de los hijos de la pareja salen de casa para trasladarse a la escuela para cursar sus estudios de nivel secundaria y bachillerato, considerando que el precio del pasaje urbano se encuentra en 8 pesos, tan solo de ida y regreso gastan 48 pesos, pero al transbordar y verse obligados a tomar dos rutas para llegar a sus destinos, gastan el doble.

La cosa se pone más complicada cuando es urgente trasladarse y usan un taxi amarrillo, ahí el precio para ir al centro de la ciudad desde la agencia Donají de la ciudad capital, está en casi cien pesos.

Mientras tanto, Gloria traslada a su hijo menor al preescolar y como queda un poco retirado de su domicilio, usa el servicio de mototaxi que está en 8 pesos por persona, igual que el transporte urbano.

Solo en el gasto en pasajes de un día, suman entre 80 y 90 pesos; ahora falta Juventino quien en la mayoría de las ocasiones opta por la bicicleta y solo usa el servicio público cuando es muy necesario o si la ubicación de su trabajo lo amerita.

La señora busca lavar o limpiar casas ajenas para ayudar a su esposo con los gastos porque si depende solo del ingreso del auxiliar de albañil, no les alcanzará ni para la comida.

“El transporte es caro y las rutas mal diseñadas porque hay zonas donde no se cubre y mis hijos deben tomar dos camiones”, mencionó.
Pero también, para salir a tomar el camión urbano hacen uso de los mototaxis, más cuando apremia el tiempo.

 

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