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Comitancillo, capital mundial del totopo

En la región del Istmo de Tehuantepec los totopos son un tipo de tostadas hechas a mano y tienen pequeños huecos


Comitancillo, capital mundial del totopo | El Imparcial de Oaxaca
Los totopos artesanales son una delicia / Típica totopera trabajando en el comescal

Tipo de totopos

 

  • Maíz seco
  • Maíz nuevo
  • Combinado de maíz con coco
  • Con ajonjolí
  • Mezcla con frijol
  • Mezcla con semilla de calabaza
  • Cocinado con mantequilla

 

San Pedro Comitancillo es un municipio que se encuentra ubicado a una hora y 30 minutos de distancia de Santo Domingo Tehuantepec, dirigiéndose con rumbo a Juchitán de Zaragoza por la carretera Panamericana, ahí se encuentra la desviación para este lugar.

En este rincón istmeño pasa el tren llamado “La Bestia” que transporta a algunos de los migrantes procedentes de países centroamericanos y que se dirigen al norte del país, para luego intentar cruzar hacia Estados Unidos.

Los habitantes del lugar son hospitalarios con ellos, les ofrecen comida y ropa, eso los caracteriza como un “pueblo amigo y hospitalario”.

En el siglo pasado, San Pedro Comitancillo tuvo una gran fama por la elaboración y comercialización de totopos, ya que muchas amas de casa se dedicaban a la producción artesanal de estos.

En la región del Istmo de Tehuantepec los totopos son un tipo de tostadas hechas a mano y tienen pequeños huecos, su elaboración es un procedimiento muy meticuloso y peligroso, fue heredado de generaciones atrás.

Quienes realizan los totopos requieren de gran habilidad, ya que su cocción es en una olla muy peculiar que se llama comescal.

Hay una gran variedad de totopos, y se elaboran en varios lugares de la región del Istmo de Tehuantepec, algunos son de maíz seco, de maíz nuevo, combinado de maíz con coco, el combinado con ajonjolí, el de mezcla con frijol, el mezclado con semilla de calabaza, el cocinado con mantequilla, entre otros; estos tienen una característica especial y es que no se echan a perder y no se necesitan conservadores.

En la actualidad ya ha disminuido mucho la fabricación familiar de este producto típico que los istmeños envían hasta donde se encuentren sus familiares, sin importar las fronteras, ya que este alimento les trae ingresos y a quien los recibe le produce mucha nostalgia.

 

Comiteca participando en la labrada de cera / Campesino en su yunta regresando de la siembra de ajonjolí en los campos de Comitancillo

 

San Pedro Comitancillo es relevante en la región gracias al Tecnológico Nacional de México, en él se imparten las carreras profesionales: agronomía, informática, gestión empresarial e industria alimentaria.

La Fiesta Patronal de este bello lugar inicia con la llamada “labrada de cera”, que consiste en una ceremonia comunitaria para elaborar las velas que se ofrendarán a San Pedro Mártir. El festejo se anuncia en la madrugada con música de flauta (muní) y tambor prehispánico.

Esta fiesta se lleva a cabo el día 29 de abril de cada año, unos días antes del día principal se lleva a cabo la quema del castillo y el paseo de los toros que se van a sacrificar para la fiesta.

El día principal se lleva a cabo una solemne misa en honor a San Pedro Mártir y se preparan diversas actividades culturales y sociales, en donde se incluye comida para los participantes en los festejos y para quienes comparten una limosna. También se lleva a cabo la coronación de la reina de las fiestas, capitanes y capitanas de secciones, asimismo, el paseo floral, la tradicional regada de frutas, el baile popular, se culmina la fiesta con la tradicional “lavada de ollas” o recalentado.

 

Michel Antonio Cruz, un creador de arte

 

El artista se inspira en cualquier cosa que lo conmueva o ronde su mente

 

Michel Antonio Cruz, originario de San Pedro Comitancillo, fue criado por su mamá, la Sra. Trinidad Cruz Antonio, una cocinera tradicional reconocida por su buen sazón y elaboración de comida típica, quien también es originaria de San Pedro Comitancillo.

Michel admira mucho a su abuelo, quien fue el Sr. Leocadio Cruz Santiago, él fue un gran artesano (cazador nato, labraba la madera, se dedicó a hacer yugos cornales, ruedas para carretas, pero también se dedicó a la pirotecnia), tenía habilidad para crear sus propias herramientas.

El encuentro con el oficio fue de una manera natural, una intuición que lo ha acompañado desde pequeño. Sus primeros trazos los tomó de la observación en la ejecución del oficio de su abuelo, pues para Michel era interesante verlo trabajar, ver cómo tomaba un lápiz, un trozo de madera y creaba.

A los ocho años aproximadamente trabajé con un talabartero, a los 10 me tocó trabajar en una carpintería y a los 12 años en la secundaria conocí la técnica de los grises pastel, pero fue hasta los 17 que ingresé al taller de Artes Plásticas “Xhuba Ziña” de la Casa de la Cultura de Juchitán, (del 2012 al 2014), que en ese entonces la dirigía el maestro Miguel Angel Charis”.

En el 2015 Michel ingresó a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), renunciando a su matrícula de estudiante para posteriormente ingresar al taller del maestro Tomás Pineda Matus.

Del 2015 al 2017 continuó perfeccionando sus técnicas de dibujo y pintura en el taller del maestro Tomás Pineda Matus.

En el 2018 en la ciudad de Oaxaca de Juárez ingresó al Centro de Artes Gráficas del maestro Rolando y en el 2019 ingresó al taller de la maestra Ivonne Kennedy, en la misma ciudad.

Desde muy joven logró montar su propio estudio y exponer de manera colectiva con uno de sus maestros en el Museo de los Pintores Oaxaqueños, él tiene obras en colecciones privadas en el extranjero y realizó su primera exposición individual en el Teatro “Roulette” en Broonklyn, Nueva York.

Desde siempre supo que se tenía que dedicar al arte, pero de manera formal él cree que a los 17 años, cuando ingresó al taller de Artes Plásticas “Xhuba Ziña”, fue cuando realmente descubrió su oficio.

Lo que le inspira a crear arte es cualquier cosa que lo conmueva o ronde su mente, palabras de alguna lectura que pueda transformar en imágenes o recuerdos. Últimamente ha creado a partir del asombro del nacimiento de su hija Bianni Beeu, con lo que logró una exposición que tituló con este mismo nombre para celebrar el nacimiento, se exhibió en el Teatro Roulette en Broonklyn, Nueva York, también es un homenaje a su esposa Lila Vargas, quien es parte fundamental en la creación de sus obras.

 

Fotos: Omar Maya/Estefanía Peña

 

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