Por Alonso Morales
Pese a las restricciones a los habitantes de otros municipios y la ley seca que implementó el gobierno de Rogelio Cheng, eso no ha sido obstáculo para cientos de ciudadanos quienes diariamente desafían a la pandemia al grado de consumir alcohol en sitios ilegales y liarse a golpes.
Apenas este fin de semana, un grupo de ebrios que habían salido de una cantina clandestina ubicada en la calle San Juan Lirio perteneciente al barrio Zapoteca de Cheguigo Zapata protagonizaron una trifulca que terminó con dos detenidos y un lesionado que fue trasladado a por una ambulancia.
El gobierno de Rogelio Cheng ahora pretende evitar que los habitantes de Juchitán donde prevalece la pandemia y está en pico de contagios ingresen a la ciudad debido a que se anunció el cierre por cinco días de los negocios y la suspensión de las actividades.
Pese a las medidas, los pobladores han cuestionado al alcalde por su falta de capacidad para darle solución y poder contener el acelerado crecimiento de los contagios entre ciudadanos quienes han perdido a un familiar.
Aunado a que no hay un plan emergente para poder reducir el ingreso principalmente de centroamericanos que utilizan la red ferroviaria para ingresar a Ciudad Ixtepec de otros países.
Marcelino vecino de la colonia Moderna expresó que las autoridades no han podido contener el creciente flujo de personas que provienen de otros municipios de la región a vender todo tipo de producto sin saber el estado de salud en la que se encuentran y están exponiendo la vida de miles de personas.
Es necesario, dijo que los tres niveles de gobierno hagan algo para frenar los contagios que ha cobrado la vida de las personas y ha enlutado los hogares de Ixtepec.










































