Cambiar de empleo y pasar del sector privado al servicio público puede dejar una duda importante al momento del retiro: ¿qué ocurre con los años cotizados en el IMSS si después se comenzó a cotizar ante el ISSSTE?
Para quienes tienen una trayectoria laboral dividida entre ambos sistemas existe el Convenio de Portabilidad de Derechos IMSS-ISSSTE. Un mecanismo que permite reconocer los periodos de cotización acumulados ante las dos instituciones bajo determinadas condiciones.
El convenio fue firmado el 17 de febrero de 2009 y parte de una idea relevante para los trabajadores: los derechos derivados de la cotización están vinculados con la persona y no únicamente con el tipo de empleador que tuvo durante su vida laboral.
Sin embargo, hay una precisión fundamental: los periodos no se suman de manera automática. Es necesario realizar un trámite de reconocimiento y cumplir los requisitos establecidos.
LOS AÑOS COTIZADOS NO TIENEN POR QUÉ QUEDAR AISLADOS
Un trabajador puede haber comenzado su vida laboral en una empresa privada, cotizando ante el IMSS. Y, posteriormente incorporarse a una dependencia gubernamental afiliada al ISSSTE.
Sin un mecanismo de portabilidad, cada periodo quedaría registrado dentro de sistemas distintos. El convenio permite que esos antecedentes sean considerados para determinados derechos pensionarios, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes.
La posibilidad puede resultar especialmente importante para quienes cambiaron varias veces de sector durante su trayectoria laboral y llegaron a la edad de retiro con registros repartidos entre ambas instituciones.
PRIMERO HAY QUE COMPROBAR LOS PERIODOS
Antes de solicitar una pensión mediante este esquema, el trabajador debe verificar qué periodos aparecen registrados tanto en el IMSS como en el ISSSTE.
Para ello es necesario obtener las constancias de periodos reconocidos ante los servicios de afiliación de ambas instituciones.
Este paso es clave: permite identificar cuánto tiempo reconoce cada organismo y evitar que el trabajador llegue al trámite de pensión con información incompleta o discrepancias en sus registros.
LA BAJA MÁS RECIENTE DEFINE DÓNDE INICIAR EL TRÁMITE
Otro aspecto que puede generar confusión es el lugar donde debe presentarse la solicitud.
La pensión bajo el esquema de portabilidad debe tramitarse ante la institución en la que el trabajador tenga registrada la baja más reciente.
Por ejemplo, una persona que primero cotizó ante el IMSS y posteriormente trabajó para una dependencia afiliada al ISSSTE podría tener su último movimiento laboral registrado en este último instituto. En ese escenario, el trámite deberá iniciarse ante el ISSSTE.
HAY UNA CONDICIÓN QUE NO SE PUEDE PASAR POR ALTO
Para solicitar la pensión mediante portabilidad, el trabajador debe encontrarse dado de baja tanto del IMSS como del ISSSTE.
Esto significa que no basta con haber acumulado los periodos requeridos: la situación laboral y los registros de ambas instituciones deben encontrarse en condiciones que permitan iniciar el procedimiento pensionario.
¿SE SUMAN LAS SEMANAS O LOS AÑOS?
Sí pueden reconocerse periodos cotizados en ambos sistemas, pero la operación no funciona como una simple suma automática de semanas o años.
La portabilidad requiere que cada institución reconozca los periodos correspondientes y que el trabajador realice el procedimiento establecido para que puedan ser considerados conjuntamente.
Por eso, antes de iniciar el trámite, resulta fundamental revisar los registros de ambas instituciones y detectar posibles diferencias en fechas, altas, bajas o periodos de cotización.
UN DERECHO QUE PUEDE EVITAR LA PÉRDIDA DE AÑOS COTIZADOS
La portabilidad adquiere especial importancia para quienes construyeron su trayectoria laboral entre dos mundos: el empleo privado y el servicio público.
El cambio de régimen no necesariamente significa que los años anteriores dejen de tener utilidad para el retiro. Sin embargo, la existencia del convenio no significa que cualquier trabajador pueda obtener automáticamente una pensión ni que todos los periodos se integren sin revisión.
La clave está en acreditar correctamente las cotizaciones y cumplir los requisitos aplicables al tipo de pensión que se pretende obtener.
Por ello, quienes hayan cotizado ante ambos institutos deberían revisar con anticipación sus historiales laborales, solicitar las constancias correspondientes y confirmar ante la institución competente si cumplen las condiciones para utilizar la portabilidad.











































