El Museo Estatal de Arte Popular Oaxaca (MEAPO) cumplió 22 años este 2 de octubre. En medio de la celebración, el recinto ubicado en San Bartolo Coyotepec y adscrito a la Secretaría de las Culturas y Artes (Seculta) también adolece de la reducción de su presupuesto por parte del gobierno estatal.
La austeridad republicana del llamado gobernador de la Cuarta Transformación se acentuó en este año, en el que de los aproximadamente 280 mil pesos de presupuesto que había tenido en el 2025, el más alto de los últimos años, ha bajado ahora hasta los 150 mil. Es decir, a prácticamente la mitad de lo que se contaba y que tiene que “alcanzar” para organizar sus exposiciones y costear otras necesidades.
Pero ese presupuesto, incluso el anterior, no es suficiente, reconoce Carlomagno Pedro Martínez, su director/coordinador, pues el museo ha tenido que recurrir a aportaciones de las y los artesanos que promueven sus piezas en el museo. También a los donativos de visitantes y otras personas o artesanos.
Incluso, del gremio artístico que se ha solidarizado con la donación de obra para su venta y así el MEAPO tenga recursos.
El aniversario, aun con las carencias, es de celebración, señala Carlomagno, el principal impulsor para la creación de este espacio dedicado a la promoción del arte popular o genuino de Oaxaca.

El museo “está vigente y fuerte por el respaldo de los compañeros artistas populares de Oaxaca”, apunta en entrevista el coordinador/director, también creador del arte popular que por varios años luchó hasta que el gobierno estatal creó este museo y así se reconociera el arte popular de la entidad.
En estos 22 años se están logrando los objetivos, pero faltan muchos, reconoce Carlomagno, quien espera que las autoridades responsables de los recursos para el arte y la cultura de Oaxaca pongan los ojos en este espacio cultural.
A propósito de los 22 años, que se celebraron este viernes con una convivencia a la que llegaron algunos creadores y se sumó la autoridad municipal de San Bartolo Coyotepec, Carlomagno enlistó algunas de las necesidades del museo. Por ejemplo, un vehículo para atender las necesidades de transporte de artesanías y demás materiales para las exposiciones. “Tenemos 22 años y ninguna dotación, ni siquiera una bicicleta”.
También se requieren recursos para el mantenimiento del inmueble, para la museografía, la elaboración de catálogos de obras, la realización de videos y otras necesidades. Incluso, para ampliar el personal.
“Nada más tengo seis empleados que son todólogos, pero que se han enamorado de este proyecto”, cuenta el coordinador, quien confía en que las autoridades finalmente atiendan las necesidades y que la comunidad artística y cultural mantenga su respaldo al museo.










































