Con su experiencia musical y de servicio comunitario, el escritor y editor Félix Reyes reúne en su nuevo libro una “breve” historia sobre las bandas filarmónicas mixes.
Bajo el título “Entre Siip Antuun y ‘Chu’ Rasgado. Breve historia de las Bandas Filarmónicas Mixes”, el originario de Santa María Alotepec y fundador de la editorial comunitaria Mokx Ediciones presenta un repaso del desarrollo musical desde el siglo XVI, con la llegada de la orden de los Dominicos, hasta mediados del siglo XX.
Los datos históricos se mezclan también con un texto que, “de forma novelada, relata los obstáculos que han tenido que librar ciertas comunidades en sus primeros intentos por conformar sus bandas de música”.
El libro se publicó en junio de este año bajo el sello editorial independiente y comunitario Mokx Ediciones.
El volumen se presentó en agosto en Estados Unidos, por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, en The Brooklyn Heights Library, en The Endangered Language Alliance y en The Queens Museum, Ciudad de Nueva York; en National Press Building, en Washington, D. C.
Igualmente, llegó hace unas semanas a la Feria Internacional del Libro del Instituto Politécnico Nacional, en donde Oaxaca fue el estado invitado, y el pasado 24 de septiembre se compartió en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO), en la ciudad de Oaxaca.
Reyes señala que el libro parte de su interés por varios temas de su cultura, los cuales ha abordado desde la historia y de su formación en filosofía y derecho.
“Precisamente, el estudio de la música viene como un subtema del ámbito religioso”, cuenta en entrevista sobre sus intereses en la investigación, a través de la cual ha abordado la historia de la zona mixe de Oaxaca. Por ejemplo, la fundación del distrito mixe, los conflictos bélicos que tuvo la zona entre los años 50 y 60 del siglo pasado, así como la religión y su relación con la vida y la muerte.

El libro, dice, no es una mera descripción de las bandas filarmónicas sino su contexto e historia, además de su papel como embajadoras políticas entre las comunidades.
“La música tiene un papel sumamente relevante e incluso toral porque con el surgimiento ya de las bandas filarmónicas como tal en sus tres secciones, metal, madera y percusiones, reconfiguraron las fiestas patronales”, refiere Reyes sobre el papel de estas agrupaciones en los diversos momentos de las fiestas patronales y tradicionales de las poblaciones mixes.
El libro se remonta al siglo XVI, con la llegada de la orden de los Dominicos y los intentos de conquista al pueblo mixe, así como la creación de la primera escuela en Villa Alta, momentos en los que se vivieron, injusticia, pandemonium y crisis agrícola que afectó a los mixes.
Asimismo, se refiere a la formación de las primeras bandas de música en las primeras décadas del siglo XIX, a raíz de la sofisticación de instrumentos por parte de los alemanes.
El libro también se detiene en varios momentos de la historia mexicana en las que se fue conformando el interés por las bandas de viento o alientos.
“Para que los mixes se decantaran por la música de viento no solo influyó el aspecto religioso sino varios eventos como en la Independencia, cuando los mestizos van rechazando la música europea y le dan mayor importancia a la música tradicional y mestiza, a lo que había sido reprimido, van surgiendo el fandango, el son, el jarabe y salieron de donde estaba escondidos. Después, con la fundación de las escuelas sinfónicas nacionales. También con la llegada del Ejército Francés, que tenía a las delegaciones extranjeras, y con la primera construcción del zócalo en la ciudad de Oaxaca, todo eso permitió que los oaxaqueños nos inclináramos por la música de viento”, explica Reyes sobre el libro que da cuenta de la historia y riqueza musical mixe.










































