La familia del fallecido artista oaxaqueño Francisco Toledo (1940-2019) denunció que la firma del autor está siendo falsificada por vendedores, principalmente por quienes ofrecen papalotes diseñados por el también activista y que se produjeron en el Taller Arte Papel Oaxaca.
En una carta, la familia y las asociaciones civiles Francisco Toledo y Amigos del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) y del Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB) señalaron que la firma ha sido falsificada sobre todo después de su fallecimiento, ocurrido el 5 de septiembre de 2019.
En la carta publicada este jueves, la familia y asociaciones también informaron que han detectado la venta de papalotes diseñados por Toledo, pero a precios exhorbitantes, en hasta 35 mil pesos, cuando estos objetos costaban entre 1,000 y hasta 1,400 pesos en los espacios culturales que fundó el autor.
La familia calificó estos nuevos precios como injustos, pues los papalotes no son obras únicas sino arte objeto del que no se puede dar un certificado de autenticidad ni asegurar que la firma sea de Toledo o que la pieza en realidad haya sido elaborada por él.
En algunas plataformas de comercio electrónico, El Imparcial pudo identificar la venta de estos objetos en precios de hasta 20 mil pesos y en publicaciones en las que se asegura contar con la firma del autor.
“Son pocos los papalotes que Toledo hizo personalmente”, aclararon la familia y asociaciones, al exponer que se vieron en la necesidad de escribir la carta “para que las personas que adquieran un papalote no paguen cantidades exorbitantes” y para que quienes los comercializan otorgue información correcta.

A estos últimos les pidieron abstenerse de decir que la familia y las asociaciones civiles que fundó certifican tales piezas o que participan o promueven la venta de ellas.
De acuerdo con la carta, en el mercado sí existen papalotes firmados por el artista, pero son muy pocos y corresponden a los que el autor firmó para la recaudación de fondos para sus espacios culturales, pero no para que fueran obras únicas.
Aunque reconocieron que los papalotes fueron elaborados en el Taller Arte Papel Oaxaca, cooperativa que fundó Toledo y que apoyó con equipo o esténciles para los papalotes y libretas, la familia y las asociaciones se desvincularon de este espacio localizado en San Agustín Etla.
“El taller no pertenece a Francisco Toledo A. C. ni a Amigos del IAGO y del CFMAB A. C.”, subrayaron.
Antes de este caso, la familia de Toledo también se pronunció hace años en contra del uso del nombre del autor en una medalla que en su momento propuso el ex diputado federal Sergio Mayer.
En cuanto a la falsificación de la firma de Toledo, el caso recuerda cuando en el 2017 se pretendía inaugurar una exposición en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO) con obras falsas del oaxaqueño Rodolfo Nieto y de las que Toledo advirtió de su posible falsificación.










































