Hermann Orduña une el arte y la ciencia en mural | El Imparcial de Oaxaca
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Arte y Cultura

Hermann Orduña une el arte y la ciencia en mural

El artista mexicano presenta las placas de un grabado en madera en el que reconoce la labor del personal de salud y la relación de la humanidad con la naturaleza; la obra se inaugura este sábado en la Facultad de Medicina y Cirugía de la UABJO


Hermann Orduña une el arte y la ciencia en mural | El Imparcial de Oaxaca

El arte y la ciencia, que en varias épocas se han relacionado a pesar de considerarse disciplinas muy distintas, vuelven a unirse a través de la obra del artista Hermann Orduña (Ciudad de México, 1977). “El arte, siendo tan diverso, se puede relacionar con muchísimas cosas”, reconoce el autor que ha vivido los últimos 19 años de su vida en Europa y para quien esta vinculación ya se ha visto en figuras como Leonardo Da Vinci.

“La ciencia y el arte siempre han estado de la mano”, agrega al explicar cómo Da Vinci era un inventor y al mismo tiempo sabía de medicina, de dibujo y otras tantas disciplinas. Aunque ahora Orduña ve en la sensibilidad que permite o genera el arte ese camino o manera para acceder a cualquier recoveco de otras áreas, expresiones o disciplinas.

Él mismo lo hace con un mural de 3.66 por 2.44 metros, conformado por tres placas de madera de las que ha surgido un grabado en xilografía. La obra fue realizada en su taller en San Andrés Huayápam, donde trabaja durante sus visitas a Oaxaca, y ahora yace en la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO). Este sábado será inaugurada y presentada al público.

“La mano de Dios” es el título elegido para esta pieza, la que contrario a lo habitual se comparte mediante las placas que dan pie al grabado. Y en la cual retoma el fragmento de una gráfica previa.

“La gente está acostumbrada a ver el papel y la impresión, y aquí estamos presentando la placa para que sea este mural; también la idea fue (recordar) que estamos en una ciudad de las más activas en grabado con no sé cuántos talleres y que en el mundo es de las que más conserva la tradición del grabado, pero no es usual un grabado de este tamaño”, comparte el autor que ha explorado la gráfica en diversas técnicas y formatos.

“La mano de Dios” comprende tres paneles entintados en los que el autor aborda temas como la naturaleza, la vida y las plantas que dan lugar a la medicina tradicional. También, la ciencia y la investigación, el amor, la genética y la pandemia de Covid-19.

“Esta obra sirve de homenaje a las personas que con un alto grado de compromiso profesional han decidido dedicar su vida al cuidado de la población en general”, señala la crítica de arte Tamara León.

Para el director de la facultad, Luis Manuel Sánchez Navarro, esta obra permite honrar el lema universitario: “Ciencia, arte, libertad”, y al de esta institución, que en lugar de libertad propone humanismo. “Qué mejor que un mural donde se exprese la tarde del médico, que está cargada esencialmente de humanismo”, señala. 

Poniendo como escenario las montañas de San Felipe del Agua y la representación de una mano en alusión a la deidad suprema, Orduña se refiere también a un contexto en el que observa cómo la pandemia ha afectado no solo la economía sino las relaciones humanas.

“Es lo que más me preocupa: ha habido un distanciamiento muy fuerte. De por sí ya veníamos con las máquinas, los teléfonos (inteligentes), estamos muy ensimismados en todo esto, y si ya estaba latente eso ahora es más. Y es muy preocupante más por los niños porque a lo mejor no saben socializar. Las relaciones humanas se han ido cuarteando”.

A esos efectos, Hermann también agrega los vividos personalmente. Si bien su quehacer lo lleva a estar “confinado” en su taller y el cambio no pareció haber sido “tan duro”, sí notó el impacto económico para el arte. “Hay muchas preocupaciones y el arte siempre ha sido un objeto más de lujo”, dice Orduña, quien prefiere mostrarse optimista y pensar en que todos “podamos salir de esto juntos”.