Museos y emergencia: del cierre físico a la apertura virtual
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Museos y emergencia: del cierre físico a la apertura virtual

Medio centenar de museos de Oaxaca han permanecido cerrados durante dos meses; algunos han ideado actividades para la cuarentena; otros adecuado la programación a sabiendas de una nueva normalidad

Museos y emergencia: del cierre físico a la apertura virtual | El Imparcial de Oaxaca

El llamado a quedarse en casa, a no generar grandes reuniones de personas y a cerrar los espacios físicos en los que éstas pudieran acudir ha propiciado que en el estado de Oaxaca los museos lleven dos meses de actividades prácticamente paralizadas. Al menos en lo presencial. Desde entonces, no hay más inauguraciones que tras el corte de listón o de unas palabras de bienvenida eran seguidas por la convivencia en salas o en los pasillos, o en patios en los que usualmente se sirven mezcal, cerveza y antojitos. 

Las decenas o cientos de visitantes en días ordinarios también han dejado de existir y ahora, ante el riesgo de contagios de coronavirus, la sana distancia se hace presente al menos en la idea o en los planteamientos de cómo vivir una ‘nueva normalidad’. Si a caso se prevé una para los museos.

EL NUEVO RETO PARA LOS MUSEOS

Pero lo que se vive en Oaxaca o en el país ocurre en maneras similares en el mundo. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura señala que “debido al brote del coronavirus, las instituciones de los museos, grandes y pequeñas, públicas y privadas, han tenido que cerrar sus puertas, la mayoría de ellas en un futuro inmediato”. Y como esto, estima que el 90 por ciento de los aproximadamente 60 mil museos del mundo “se ven obligados a cerrar total o parcialmente sus puertas”.

Los retos para todos, ahonda, son difíciles y abarcan aspectos varios como “la protección de sus colecciones, la garantía de la seguridad y la salud del personal, la resolución de problemas financieros y el mantenimiento del compromiso con su público”. 

Pero en medio de la emergencia sanitaria por Covid-19, la idea de pensar los museos como espacios muertos es negada por investigadores como Cuauhtémoc Medina. Para el miembro del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, la propuesta es la de espacios en coma inducido. 

El curador en jefe del Museo Universitario de Arte Contemporáneo, MUAC, ofreció la semana pasada una conferencia virtual en la que planteó la metáfora como parte de un contexto donde hay un cambio, y en el que al menos en ese museo se ha buscado vencer la ilusión de reabrir lo que se cerró en marzo para volver a la comodidad de lo ordinario. También para señalar que no sólo los problemas financieros implican gran parte de los retos.

“En el campo cultural y artístico, el riesgo más importante es confirmar en público nuestra irrelevancia”, apunta Medina.

LA COMUNICACIÓN CON EL PÚBLICO

En Oaxaca, este riesgo lo enfrentarán alrededor de 50 museos, tanto los gubernamentales como los privados y comunitarios. A decir de Medina, uno de los primeros retos será mantener la comunicación con los públicos en un tiempo de cierre físico y de relaciones a través de las redes sociales.

Y con la reapertura física, según sus palabras, va a ser muy interesante y un reto constante el poder crear situaciones donde el disfrute de la sociabilidad no involucre un alto riesgo de contagio. 

EL CIERRE DE MUSEOS

En algunos casos, los museos de Oaxaca llevan más de dos meses cerrados, principalmente los de la administración estatal: Centro de las Artes de San Agustín, Museo Estatal de Arte Popular Oaxaca, Museo de los Pintores Oaxaqueños y otros. De parte de la iniciativa privada, todos los de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. Asimismo, alguno de la federación, como el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, y el aún particular Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo. Los de la red del Instituto Nacional de Antropología de Historia y el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca se aproximan al par de meses, al ser de los últimos en cerrar sus puertas.

Pero en este tiempo, algunos han continuado su contacto con los públicos. Primero como estrategia temporal, en tanto transcurre el periodo de sana distancia, y recurriendo a concursos, generación de cápsulas informativas en lenguas originarias o con recomendaciones de libros, como ocurre con los espacios fundados por Francisco Toledo. En la parte privada, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca se ha animado a retomar sus actividades, pero de manera virtual, a través de un performance a cargo de la artista Elvira Santamarina.

LA PROPUESTA DEL MACO

La pieza de la autora, titulada Encierro solar, códice Oaxaca, inició en los primeros minutos del pasado lunes. Con una inauguración transmitida en vivo, el performance ha continuado de esa manera en una semana, como parte de un programa, el Encuentro de artes vivas, que ya se había planeado, pero que se tuvo que adecuar al contexto.

“Este es un ejercicio con el que el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca empieza una serie de actividades en línea aprovechando este recurso maravilloso de las redes sociales y plataformas digitales que nos permitirán continuar con la labor de difundir el quehacer artístico actual”, dijo Cecilia Mingüer, directora del recinto.

También, que la presentación es parte de una noción en la que las ideas deben seguir libres aun en el encierro físico por el Covid. En una situación que, como ahondó Mingüer, “nos ha puesto el reto de seguir la difusión del quehacer artístico”.

 

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