La noche del lunes 8 de diciembre de 2025, mientras la comunidad celebraba la Fiesta de la Virgen de Juquila, un ataque armado terminó abruptamente con el ambiente festivo. Un hombre originario de Barranca Honda fue asesinado a balazos en pleno jaripeo, provocando pánico entre los asistentes y desatando una ola de indignación en redes sociales.
La noticia se difundió de inmediato en plataformas locales. Un medio comunitario describió el hecho como un episodio que “ensombreció la celebración patronal en honor a la Santísima Virgen de Juquila”, al lamentar la muerte de Artemio G. L., conocido como “El Colín”. Según su publicación, el ataque ocurrió “aproximadamente a las 6:30 de la tarde, mientras se desarrollaba el tradicional jaripeo”.
Pobladores intentaron auxiliar a la víctima, pero confirmaron que ya “no contaba con signos vitales”.
TESTIMONIOS Y TENSIÓN SOCIAL
La circulación de la noticia desató molestia entre habitantes y usuarios en línea, quienes expresaron su frustración sobre la inseguridad en la región. Entre los comentarios más repetidos destacaron frases como:
“En Amoltepec no hay justicia al menos que lo hagan ellos mismos”, “Debe hacerse justicia ya”, y “Los autoridades encierran a los asesinos uno o dos días”.
Las reacciones dejaron en evidencia una percepción comunitaria marcada por la desconfianza en las instituciones y la frecuente recurrencia a mecanismos de justicia local.
SEÑALAMIENTOS CONTRA UN FUNCIONARIO MUNICIPAL
De manera extraoficial, algunos medios reportaron que el agresor sería Carlos H., alias “El Tambo”, identificado como regidor suplente de Hacienda de Santiago Amoltepec. Según testimonios recogidos en la zona, el funcionario habría actuado “fuera de control, posiblemente bajo los efectos del alcohol”, antes de disparar “de forma directa” contra la víctima.
Testigos afirmaron que el joven perdió la vida “de manera inmediata” debido a la gravedad de las lesiones.
La comunidad se organizó para impedir que el presunto agresor huyera. “Los pobladores lograron detener al regidor armado”, señalaron habitantes, quienes lo entregaron a las autoridades locales en espera de que sea trasladado ante instancias estatales.
TEMOR A IMPUNIDAD Y LLAMADOS A LA FISCALÍA
Familias y vecinos expresaron preocupación tras asegurar que el señalado presume contar con “contactos en el gobierno del estado”, lo cual podría favorecer su liberación. Ante ello, exigieron que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca actúe “de inmediato” y garantice un proceso legal transparente.
Entre los comentarios persistió la demanda de que el caso no sea minimizado ni resuelto mediante acuerdos internos:
“Justicia del pueblo, ya que las leyes nomás no”, reprochó un residente.
También trascendió entre habitantes que el funcionario tendría antecedentes de violencia en años previos, aunque estos datos no han sido confirmados oficialmente.
UNA COMUNIDAD HERIDA QUE EXIGE RESPETO Y JUSTICIA
La tragedia dejó marcada la celebración religiosa y reabrió el debate sobre seguridad, autoridad y justicia en las comunidades de la región. Mientras las autoridades estatales no emiten una postura oficial, la población insiste en que el homicidio de Artemio Girón López no debe quedar impune.






































