La Selección Mexicana Sub 17 quedó eliminada del Mundial tras sufrir una dura goleada de 5-0 ante Portugal en los octavos de final, un partido marcado por fallas defensivas, desconcentración y dos expulsiones que condicionaron por completo el desarrollo del encuentro.
El Tri nunca logró recuperarse del golpe anímico inicial y pagó con goles cada error cometido frente a una Portugal eficaz, paciente y superior en todas las líneas.
EL PARTIDO SE ROMPIÓ DESDE EL INICIO
Apenas en los primeros minutos, José Navarro cometió una barrida imprudente dentro del área. El árbitro señaló penal sin dudar y Rafael Quintas lo convirtió con serenidad al minuto 15. Desde ese momento, México perdió el control emocional y futbolístico del encuentro.
Portugal, ordenado y sin prisa, aprovechó cada resquicio para presionar la salida mexicana, mientras el Tri mostraba síntomas tempranos de desconexión.
EXPULSIÓN QUE CAMBIÓ TODO
Al minuto 33, el VAR intervino para revisar una acción aparentemente menor. Sin embargo, la repetición reveló un codazo de Navarro que fue sancionado como agresión. La tarjeta roja cayó de inmediato y dejó a México con uno menos antes del descanso.
Navarro salió entre frustración y desconcierto, consciente de que su gesto puso aún más cuesta arriba un partido que ya se le escapaba al Tri. Con diez hombres, México perdió capacidad de respuesta y quedó a merced del talento portugués.
PORTUGAL NO PERDONÓ
A los 47 minutos, una pérdida de balón en media cancha dejó mal parada a la Selección Mexicana. Anisio aprovechó el desorden defensivo para marcar el 2-0, golpe del que México jamás se recuperó.
El desgaste físico y emocional terminó por hundir al equipo dirigido por Raúl Chabrand, que ya no pudo competir de igual a igual.
UNA AVALANCHA EN LOS MINUTOS FINALES
Cuando México intentaba mantener la dignidad deportiva, Martim Guedes empujó un servicio de Mateus Mide al 81’ para el 3-0. Ese tanto sepultó cualquier esperanza de reacción.
Pero Portugal no bajó ritmo. Miguel Figueiredo firmó el 4-0 tras otra asistencia de Mide, figura destacada de la noche. Finalmente, Yoan Pereira cerró la goleada con el 5-0 al minuto 85, un marcador que reflejó la superioridad lusitana y la fragilidad mexicana.
SEGUNDA EXPULSIÓN Y UNA NOCHE PARA EL OLVIDO
La frustración terminó por desbordarse: el portero Santiago López fue expulsado tras empujar a un rival contra la publicidad, lo que dejó al Tri con nueve jugadores. Una imagen que sintetizó el colapso emocional del equipo.
México se despidió del torneo sin mostrar capacidad de reacción y dejando una actuación que encenderá la autocrítica en todas las categorías menores.






































