Con varias décadas de residencia en la zona, un grupo de habitantes que prefirieron omitir su nombre por miedo a represalias, señaló la venta de alcohol de distintos establecimientos con diferentes giros comerciales, así como el ruido que excede los 60 y hasta 80 decibeles a altas horas de la noche y la generación de basura por doquier.
Considerado el primer Barrio Mágico de Oaxaca desde 2023, por su origen antiguo y su riqueza en arquitectura colonial, en este no se respetan los espacios de los residentes, varios mayores de 80 años de edad, que mostraron su inconformidad por el desorden y excesos de los arrendatarios.
Las y los inconformes señalaron el consumo de bebidas embriagantes frente a los accesos de las viviendas, así como la colocación de sillas por horas en una calle estrecha, obstaculizando el paso de los vecinos e invadiendo la privacidad.






































