Las acciones militares ordenadas por el presidente Trump en aguas internacionales contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico han sido calificadas por expertos y gobiernos como violaciones al derecho internacional, particularmente por constituir ejecuciones extrajudiciales y uso desproporcionado de la fuerza. Desde agosto de 2025, Estados Unidos ha desplegado destructores, submarinos y fuerzas especiales en el Caribe y el Pacífico, realizando al menos 13 bombardeos contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico, con un saldo de 57 muertos. Trump ha defendido estas acciones afirmando que los submarinos “no pescan” y que las embarcaciones transportaban drogas suficientes para “matar a 25,000 estadounidenses”. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido respaldadas por pruebas públicas, y varios gobiernos latinoamericanos, como Colombia y Venezuela, han denunciado que se trata de ejecuciones extrajudiciales y violaciones al derecho internacional humanitario. De acuerdo al derecho internacional, existe una violación al principio de legalidad y debido proceso, quienes son ejecutados por simples sospechas, así el uso de fuerza letal contra personas en embarcaciones sospechosas, sin verificación judicial ni proceso legal, contraviene el principio de presunción de inocencia y el derecho a juicio justo. La Convención de Ginebra y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos prohíben ejecuciones arbitrarias, incluso en contextos de lucha contra el crimen organizado.
Por otra parte, el uso desproporcionado de la fuerza. El derecho internacional humanitario establece que la fuerza debe ser proporcional al objetivo militar. Hundir embarcaciones sin confirmar amenaza directa ni identidad de los ocupantes puede constituir una violación grave. También hay reglas y jurisdicción en aguas internacionales. Según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), en aguas internacionales ningún Estado puede ejercer soberanía plena. Aunque EE.UU. no ha ratificado la Convemar, ha declarado que actúa conforme a sus principios. Las operaciones militares en alta mar deben respetar la libertad de navegación y no pueden implicar ataques letales sin mandato internacional o legítima defensa. Trump ha mencionado que se trata de una “guerra contra los cárteles”, pero no ha declarado formalmente un conflicto armado ni ha solicitado autorización al Congreso. Esto debilita la base legal para aplicar normas de guerra. Colombia ha denunciado la muerte de pescadores y violación de sus aguas territoriales. Venezuela ha solicitado a la ONU investigar los ataques como “ejecuciones seriales” y “guerra no declarada”. Expertos de la ONU han calificado los ataques como ejecuciones extrajudiciales y contrarios al derecho internacional.
De acuerdo a la revista proceso del 31 del actual, Trump, junto a Pam Bondi, la Procuradora General de Justicia y Kash Patel, el director del FBI, sobre su nueva estrategia de eliminar con la fuerza militar letal a los narcotraficantes minimizando el hecho de que con esto viole leyes internacionales. Dice: “Esa es una pregunta ridícula”, reviró Trump cuando en la conferencia de prensa se le cuestionó si con la orden que emite al Pentágono para destruir a una lancha con drogas y ejecutar a sus tripulantes viola leyes internacionales que rigen a los océanos. “Hemos detenido todo el tráfico de drogas por mar”, afirmó Trump quien apuntó que durante “tres décadas” la intercepción de navíos con enervantes por parte de la Guardia Costera de su país fue una estrategia inefectiva para contener el trasiego de los narcóticos. “El océano estaba inundado con fentanilo, estamos salvando tremendas cantidades de vidas… estamos vigilando, nos han dado información de que las lanchas van cargadas de drogas, eso lo hace un juego limpio (el destruirlas), en lo que queda de estos navíos por todos lados hay polvo de fentanilo”, sostuvo el mandatario estadunidense. Trump reiteró que cuando ordena el ataque contra embarcaciones en las aguas del Caribe que colindan con costas de Venezuela, la información de inteligencia que recibe “es fuerte” respecto al cargamento que llevan… “son lanchas rápidas, pero no son más veloces que los misiles”. Cuando se le preguntó sobre si su política de utilizar a la fuerza letal del Pentágono para eliminar lanchas con drogas y ejecutar a sus tripulantes también se aplicará al trasiego de narcóticos por tierra, Trump respondió; “no te lo voy a decir, pero estamos viendo cómo actuar por tierra”. Desde el 2 de septiembre hasta el 14 de octubre de este año, Trump ha ordenado al Pentágono destruir cinco lanchas rápidas presuntamente cargadas con drogas procedentes de Venezuela, y con ello la ejecución de 27 presuntos narcotraficantes que viajaban en dichas embarcaciones. Por otra parte, los medios internos de comunicación de los EE.UU., señalan que esto ha fortalecido su imagen en el ámbito electoral. Usted lector tiene la palabra.


































