Y al despertar el dinosaurio seguía ahí. Un año después no se había ido y hace sentir su presencia, cuando se hace necesario.
Ese sería el resumen del primer año de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a la que dejaron atada de manos y sin embargo se mueve.
Le pusieron grilletes y poco a poco rompe ataduras. Dentro de lo que cabe hace su propio esfuerzo y opera en ramos importantes con ideas propias.
Un año es poco tiempo para desfacer entuertos, aunque el esfuerzo lo hace.
La violencia y la inseguridad no amainan, con todo y que su estrategia no es la fallida de abrazos, no balazos. Ella apuesta a una nueva, la de combatir en todos los espacios a los grupos criminales, pero el pesado fardo que carga le frena en algunas áreas.
La herencia de personajes sembrados en varios de los cargos de mayor importancia y las pocas oportunidades que ha tenido de sacudirlos, son la loza que le impide establecer su propio sello a su gobierno.
Con todo y eso, la apuesta sigue firme y Claudia confía en cumplir con sus compromisos adquiridos desde el primero de octubre del año pasado.
Rocha, Adán, Monreal, Américo, Durazo, Andy, Delgado, Trevilla y Raymundo, son algunos nombres cuya pesada carga frena algunas de las decisiones de la Ejecutiva federal.
Eso sí, su popularidad es enorme, incluso supera a la de su antecesor en el mismo período de tiempo y por mucho a los que ocuparon su mismo cargo en el pasado.
La Presidenta Sheinbaum Pardo heredó de su antecesor una papa caliente que desconocían todos los de su equipo, el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, con el que ha tenido que lidiar, con buenos resultados (hasta ahora) y que en la negociación del tratado comercial tripartita tendrá su prueba de fuego.
Y aunque dentro de MORENA se pregona la unidad, la realidad es que las presiones de dentro y de fuera son constantes y peor se harán sentir el año próximo cuando se avecinan las candidaturas a 17 gobiernos estatales y la renovación total de la Cámara de Diputados y una serie de posiciones en las diversas entidades del país.


































