Un conductor de transporte público será vinculado a proceso por la muerte de un motociclista, tras un trágico incidente ocurrido en pleno Centro Histórico de Oaxaca de Juárez. El hecho, que ha encendido nuevamente el debate sobre la seguridad vial en la capital oaxaqueña, tuvo lugar el pasado 20 de septiembre de 2025, en la calle Tinoco y Palacios, cuando un autobús de la línea Choferes del Sur impactó por detrás a una motocicleta detenida en la misma vialidad.
El conductor del autobús, identificado como R.M.H., se encuentra ahora bajo proceso judicial por homicidio culposo, daños culposos y abandono de persona.
LA VÍCTIMA MURIÓ POR LAS LESIONES
De acuerdo con la carpeta de investigación, la víctima, identificada como J.E.P.G., falleció a causa de las lesiones provocadas por el impacto. El motociclista se encontraba detenido sobre la vía cuando el camión, con número económico 145, lo embistió.
Pese a la magnitud del hecho, el conductor no habría prestado auxilio, situación que motivó la adición del cargo por abandono de persona. Esta omisión podría ser un factor determinante en la resolución judicial del caso.
PRISIÓN PREVENTIVA Y VINCULACIÓN A PROCESO
Durante la audiencia inicial, el juez calificó como legal la detención del imputado y aceptó los datos de prueba presentados, suficientes para imponer la prisión preventiva como medida cautelar.
El juez también aplicó otras restricciones contempladas en el Artículo 155 del Código Nacional de Procedimientos Penales, las cuales limitan los derechos del imputado durante el proceso penal, aunque no se detallaron públicamente.
UNA INVESTIGACIÓN QUE DEBERÁ SER EJEMPLAR
Aunque la autoridad que integró el caso destacó su intención de ofrecer “investigaciones integrales que permitan brindar adecuados procesos de procuración de justicia”, lo cierto es que el suceso pone de nuevo sobre la mesa la impunidad con la que operan algunos choferes del transporte urbano en Oaxaca.
Organizaciones ciudadanas han denunciado en repetidas ocasiones la falta de capacitación, exceso de velocidad y nulo control de calidad en la operación de estas unidades, factores que confluyen en tragedias como la ocurrida en esta ocasión.
UNA MUERTE QUE PUDO EVITARSE
Este caso no solo revela una posible responsabilidad penal individual, sino también una responsabilidad colectiva y sistémica. El hecho de que un conductor haya embestido a un motociclista detenido, en una zona con alta afluencia de peatones y tráfico, evidencia una falla en los mecanismos de supervisión del transporte público.
Además, la acusación por abandono de persona refleja una dimensión ética y humana aún más grave: la omisión de auxilio en un hecho que terminó con una vida.
¿JUSTICIA O SIMPLEMENTE PROCESO?
Mientras el proceso judicial avanza, lo esencial será que el caso no se quede únicamente en una vinculación a proceso. Se trata de una muerte que no debió ocurrir y que debe llevar no solo a sancionar al responsable directo, sino a revisar la operación de un sistema de transporte que sigue generando víctimas.
¿Se hará justicia o simplemente se seguirá el protocolo legal? La respuesta, una vez más, está en manos del Poder Judicial… y de la memoria colectiva.






































