Aunque todavía no hay fecha de conclusión, los trabajos de reparación del arco sur del atrio de la Basílica de La Soledad continúan con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Fue hace unas semanas cuando comenzaron las labores en el arco sur, el que desde el mes de enero se ha mantenido cerrado al público.
Raúl Pacheco Pérez, arquitecto perito de la sección de Monumentos Históricos del centro INAH Oaxaca, explicó que inicialmente se autorizó un apuntalamiento del arco sur para evitar riesgos a transeúntes. Posteriormente, el INAH avaló el proyecto de restauración “para consolidar” el arco. Pacheco Pérez aclaró que no todos son daños estructurales sino principalmente por piezas sueltas que necesitan ser consolidadas, tanto de piedras como molduras.
Estas últimas, dijo, son las que siempre generan riesgos ante sismos. “Las molduras, que son elementos salientes en las edificaciones, cuando no tienen mantenimiento se pueden desprender. Eso puede generar problemas, por eso se está trabajando para evitar riesgos de desplome”.
Los trabajos de restauración del arco, apuntó, están a cargo y son costeados por la misma basílica.
Por ahora, los trabajos tienen licencia para un año, aunque todavía se desconoce cuánto demorarán, ya que dependen tanto del recurso como de lo que se pueda encontrar durante las labores. Es decir, si se detecta otro daño que requiera de una atención mayor.
Además de la restauración del arco sur, que continuaba este miércoles, también se mantienen los trabajos de limpieza de la barda perimetral de la basílica, que iniciaron el pasado mes de abril.










































