Segunda parte
Continuando con la segunda parte de la reubicación de supuestamente quince mil migrantes de Chiapas, Guerrero y anexas, en las Bahías de Huatulco; quiero ser clara, en mis afirmaciones. Le sugerí en mi entrega anterior, una revisión a las cuentas que, aunque se traten de recursos públicos federales, es dinero que todos los mexicanos ingresamos al SAT, y un gobernador de acuerdo a la constitución es responsable de todo lo que pase, se haga y promueva dentro de su Entidad, sino de quién.
Y sólo como muestra un botón, por ejemplo, en el programa de reubicación publicado por la SEDATU documento público, la etiqueta 5 dice: DESOCUPACIÓN Y LIMPIEZA DE TERRENOS DE DONDE HOY ESTÁ SU VIVIENDA. Tiene idea de lo que cuesta limpiar los espacios de cinco o tres mil viviendas, tirar las casas de cartón, basura, etc., pues nada, porque no hubo limpieza porque no hubo reubicación, los dejaron en el mismo lugar donde ellos escogieron. Esa decisión, no solo se ahorraron la limpieza, que si la presupuestaron y no se sabe si la cobraron. La consecuencia es fatal, porque la dispersión de los invasores amerita una triple o cuádruple inversión para la dotación de servicios, al estar dispersos estos núcleos de población. Hay predios que quedaron dentro del área natural protegida. Es decir, que la misma SEDATU violó un decreto presidencial. Y con bombo y platillo la nota periodística en comento, dice: CAMBIAN EL ROSTRO A HUATULCO; CERTEZA JURÍDICA A 15 MIL PERSONAS. Si le cambia el rostro, pero para mal.
En un polo de desarrollo de índole internacional, donde se ha cuidado desde el diseño de la ciudad, su zonificación sus contenidos, autosustentable, también la arquitectura de cada casa, una por una. Incluso las de interés social. La zona más sencilla por así decirlo que incluso creo que ya no pertenece al CIP Bahías de Huatulco, es Copalita y tiene una agencia municipal, con una traza perfecta y lotes con casas muy sencillas, pero se ve despejado muy limpio con orden. Ahora esas 15 mil casitas de cartón con trapos y hules colgando en el corazón neurálgico de negocios de Santa Cruz Huatulco, donde hay grandes inversiones y la traza de la ciudad estética, pues sí que le cambia para mal el rostro.
Y estas expresiones no son discriminatorias para la gente pobre, es un tema de orden, es un tema de no matar la gallina de los huevos de oro, para hablar en castellano liso. El único polo de inversión y de fuentes de trabajo que tiene Oaxaca, hay que cuidarlo y es el único lugar en el que se decidió albergar los primeros 15 mil invasores que llegarán por oleadas.
Es un desatino y un contra sentido, habiendo espacios muy dignos en el municipio de Santa María Huatulco, ese municipio antes de la declaratoria de las Áreas Naturales Protegidas, han ofrecido en donación 20 hectáreas que si son verdaderas áreas naturales. No como el CIP BAHÍAS DE HUATULCO, zona comprometida con un proyecto, oficializado en un plan de desarrollo.
El único plan de desarrollo consensado con la ciudadanía. Ahora imponerles unos decretos de áreas naturales protegidas, que cancela el desarrollo e imponerles de remate a quince mil invasores es una traición a los inversionistas que le apostaron a Oaxaca. Luego no se si le informaron de las colonias son como siete en las que no puede entrar, nadie ni la autoridad, no se identifican porque seguramente es gente que se dedica a delinquir. Ahora, al estar tan localizados y no hacer un programa de seguridad y de prevención a la delincuencia, ¿o ya la policía les cedió la plaza? Pues dónde estudiaron sus asesores. Ya es un tema de inteligencia natural, de lógica o sentido común.



































