El tráfico, los obstáculos para peatones o personas con alguna discapacidad imperan en la verbena por la celebración a la Virgen de la Soledad, que desde el pasado lunes se instaló en el centro de la ciudad de Oaxaca. La feria, carente de autorización del cabildo, representa también riesgos para la salud debido a la pandemia de Covid-19.
Igualmente, riesgos por las instalaciones eléctricas de las que se nutre o por la cercanía de puestos con inmuebles en mal estado. Aunque parte de las medidas tomadas ante la pandemia ha sido la colocación de estaciones de lavado de manos, no todos los transeúntes recurren a ellas. Debido al estrecho espacio entre puestos, las aglomeraciones son inevitables, pues la sana distancia no puede darse siempre entre ellos.
Antes de esta feria, las celebraciones a la Virgen de Juquila, en la agencia San Juan Chapultepec, y la de la Virgen de Guadalupe, en el Paseo Juárez El Llano, motivaron verbenas como la actual. Sin embargo, en dimensiones y espacios ocupados, es la de la considerada “Patrona de los oaxaqueños” la que más visitantes, puestos y días ha abarcado o congregado.
Las decenas de puestos —sin aprobación del cabildo— se instalaron desde el inicio de la semana sobre la avenida de la Independencia, una de las de mayor carga vehicular en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. Esto ha llevado a una intensa carga vehicular y a que tanto peatones como conductores y ciclistas busquen otras calles para transitar.
La contaminación de jardineras es otro de los efectos de la verbena, ya que en las ubicadas sobre avenida de La Independencia se observaron ayer desechos y líquidos en árboles plantados hace pocos meses.
El caos vial en la zona se agudiza para peatones, quienes a falta de banquetas (pues estas son ocupadas por los puestos), deben bajar al arroyo vehicular y aun con el semáforo que indica que pueden cruzar la calle, los conductores tienden a omitir la señalización.
Para personas con alguna discapacidad, caminar en la avenida, así como en las calles Mier y Terán o los alrededores del Jardín Morelos es más complicado. Y es que además de la obstrucción de las banquetas y rampas el cableado que sale de los registros complica el andar.
Ante la verbena que se espera concluya el fin de semana o el lunes, las líneas del transporte urbano han tomado otras vialidades, y es que ni la Bici Ruta quedó exenta de los juegos y puestos en la calzada Madero y avenida de la Independencia.











































