Al rendir su Segundo Informe de Actividades, el titular del Poder Judicial del Estado de Oaxaca, magistrado Eduardo Pinacho Sánchez, destacó que en este periodo se han concretado importantes avances en la humanización de la justicia, modernización y en materia de derechos humanos.
“Tenemos muy claros los objetivos, y evidencias empíricas demuestran que vamos en la ruta correcta. Una sociedad civilizada empieza por la humanización de sí misma, cuando en ella impera una cultura de respeto a la dignidad de la persona y los derechos humanos. Una sociedad civilizada es una sociedad ordenada, en la que imperan los valores superiores del ordenamiento jurídico”.
En presencia del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, así como de la presidenta de la Mesa Directiva de la LXV Legislatura del Congreso del Estado de Oaxaca, Mariana Benítez Tiburcio, magistrados, magistradas, juezas, jueces y representantes de los tres poderes del estado, Pinacho Sánchez expuso que la formación y profesionalización de los operadores jurídicos constituyen el mejor mecanismo para la racionalidad de la vida política, la humanización de la justicia y el respeto de los derechos humanos.
Por ello, mencionó que en el Poder Judicial se implementan programas del más alto nivel académico, con el propósito de producir juzgadores con una depurada técnica jurídica, “pero ante todo, y sobre todo, humanística. Con una visión transversal de los derechos humanos, enfoque de género, igualdad, pluralismo jurídico, integración y globalización jurídicas que en el ámbito del Estado constitucional y democrático de Derecho, constituyen los principales paradigmas de justicia y de legitimidad política”.
En materia de modernización, el magistrado dijo que la pandemia por Covid-19 aceleró la adaptación de la administración de justicia a los avances tecnológicos. “Nosotros lo tomamos como una oportunidad y apresuramos proyectos que habíamos planeado a mediano y largo plazo, escudriñamos nuestra capacidad técnica y fue así como, antes que la misma Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), llevamos a cabo la primera sesión virtual del pleno magistrados.
“El mismo ejercicio lo reprodujimos en los procesos del sistema acusatorio penal, migrando a audiencias virtuales cuando por razones de salud o seguridad personal no resultaba posible llevarlas a cabo de manera presencial, Así, de manera progresiva, fuimos diseñando servicios en línea, como el Registro Único de Notificaciones Electrónicas, la Agenda Electrónica para la presentación de demandas y promociones, así como un programa de digitalización de expedientes en 64 juzgados”.
Eduardo Pinacho señaló que para avanzar en esta etapa de modernización para una mejor atención a la ciudadanía, se puso en operación 5 Centros de Justicia más, con los cuales incrementaron significativamente el número de Salas que permitirá desahogar un mayor número de audiencias.
“En esta obra de ingeniería tecnológica debo hacer un reconocimiento a nuestros programadores, informáticos y arquitectos, porque sin su talento y compromiso no habríamos tenido la capacidad financiera para cubrir el elevado cobro para la implementación de estos servicios por empresas particulares. La pandemia nos llevó a repensar la estructura, organización y funcionamiento del Poder Judicial, con inversión, pero también con mucha imaginación”.
“Para dar equilibrio a la estructura interna de las Salas Penales, para la homologación en la distribución de su competencia, para enfrentar un naciente rezago en la segunda instancia pero, sobre todo, para dar acceso a la justicia en términos constitucionales, creamos 18 Salas Penales Unitarias, una por cada magistrado, más las 6 Salas Penales Colegiadas existentes, dimos un salto cuantitativo de 6 a 24 Salas Penales, que a partir de ahora configuran el Tribunal Superior de Justicia del Estado”.
De esta manera, el magistrado presidente del Tribunal afirmó que es el momento de reinventar y construir nuevas formas de pensamiento y diseñar estrategias para desplegar una actuación diferente, ante circunstancias emergentes. “Por eso estamos empeñados en una profunda revisión de la función jurisdiccional en sí misma, pero también de sus titulares, porque somos sabedores que el sistema de justicia no sólo constituye una estructura especializada del Estado, sino un factor de estabilidad social”.
Además, reconoció que subsisten vicios, malas prácticas, corrupción y deficiencias; sin embargo, resaltó que desde el seno del Poder Judicial están empeñados en ajustar, rediseñar, corregir y transformar, “despojarnos de aquellos que con sus actos y decisiones deshonran a esta institución y defraudan a una sociedad que les confirió poder y confianza, a través de su nombramiento, porque no hay peor injusticia que la cometida por los encargados de impartirla”.
“Pero tampoco es justo dejar de reconocer el esfuerzo, la conducta honesta, el talento profesional, la rectitud en el ejercicio de su función, de una mayoría de mujeres y hombres, magistradas y magistrados, juezas y jueces, secretarias y secretarios, en general, de servidores públicos que con su cotidiana actuación, legitiman el ejercicio de la función judicial. Hoy estamos implementando una justicia más humana sustentada en el paradigma de los derechos humanos y la dignidad de las personas”, apuntó.
En su oportunidad, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa reconoció el trabajo que se lleva a cabo en el Poder Judicial, en donde, dijo, se custodian los derechos de los habitantes del Estado de Oaxaca.






































