En plena Cuaresma, los precios de los mariscos, al menos en la ciudad de Oaxaca, han tenido precios elevados y en algunos casos inaccesibles para personas de escasos recursos.
Por ejemplo, en un recorrido por establecimientos dedicados a la venta de pescado y camarón en la zona norte de la capital, se puede encontrar un kilogramo de camarón chico hasta en 240 pesos.
Sin embargo, si se quieren piezas más grandes y ya sin cabeza, el precio del kilogramo del camarón de este tipo rondan los 360 pesos, la escasa clientela es un referente de lo complicado de la economía en estos momentos.
No obstante otro de los productos con mayor demanda como expone Ramón, encargado de la negociación, es la mojara dado que al estar a un precio económico 80 pesos el kilogramo es la de más venta.
“Por la contingencia estamos dando precios bajos en los productos que podemos, pero en algunos como es el guachinango el kilo llega a los 150 pesos y en filete hasta 350 pesos”, revela.
Acostumbrado a los vaivenes de la economía local, el vendedor de productos del mar confía en que desde este fin de semana mejoren las ventas y se pueda llegar a la Semana Santa con mejores números.

Con más de 15 años en el mercado de estos productos, admite que el año pasado las condiciones fueron totalmente desfavorables pues a pesar de estar a un menor precio las ventas se cayeron.
“Ahorita estamos a un 50% o casi 60%, hay movimiento a diferencia del año pasado, porque la gente ya salió, las vacunas ya llegaron para los padres y abuelos pero lo que no mejora es la economía”, afirmó.
Por lo que dijo que la gente ha guardado el dinero para lo más indispensable y urgente, y no para algunos “lujos” que se puede dar en la alimentación, “sí están viniendo pero más por mojarras y camarón chico, que es lo más económico”.
Finalmente expuso que están a la espera de que las ventas aumenten un 20% en la temporada, como una forma para amortiguar la falta de ventas y aún con los precios un poco altos que tienen los productos.





































