“¡Ya que se calle, nos están subestimando!”, dice entre dientes un hombre de avanzada edad, mientras escucha el discurso de un servidor de la nación en la Facultad de Medicina y Cirugía de la UABJO, donde los minutos avanzan y no llegan las dosis para iniciar el proceso de vacunación.
“Nos ven cara de tontos”, le contesta una mujer de al lado, en el interior del inmueble, mientras se repiten las mismas indicaciones cada cinco minutos, con la promesa de contar con vacunas para todos.
La convocatoria para aplicar la vacuna prometía iniciar a las 8:00 horas en los distintos puntos de vacunación de Oaxaca de Juárez, pero el tiempo de espera se prolonga otra hora y media más.
Mientras decenas esperan sentados en el interior de la Facultad, cientos más permanecen de pie en una larga fila que evidencia nuevamente la falla en la logística de la representación estatal de Bienestar.
“Los servidores de la nación no se dejan ayudar”, expresa otro hombre de 78 años de edad, luego de escuchar cómo los jóvenes organizadores de chaleco café dan negativas a las sugerencias del personal de la Facultad, que ofrecen otros espacios para ubicar a más personas mayores y evitar concentraciones.

El servidor de la nación que se mantiene con el micrófono asegura que las dosis tardarán en llegar por el manejo que debe darse en el biológico. “Si me preguntan a qué hora, no lo sé, pero ya están en camino. Esperemos lo que tengamos que esperar”.
La impaciencia genera que varias personas mayores de 60 decidan levantarse de sus asientos y empiecen a caminar. Otros acuden al baño y otros más empiezan a comer sus alimentos.
A las 10:25 horas se escucha una voz que anuncia la presencia del cargamento con las dosis resguardadas por la Guardia Nacional, al mismo tiempo que personal de enfermería se alista para recibirlas.
En cinco módulos empieza la vacunación y en el principal acceso de la Facultad se insiste en mantener la sana distancia. Una larga fila se mantiene con cientos de personas que llegaron desde un día anterior, con la confianza de lograr una de las 925 dosis que aplicarían este martes.
Mujeres y hombres con bastón y en sillas de ruedas forman parte de la larga fila que no pasa desapercibida entre los automovilistas que circulan por la zona.
Los últimos en llegar sospechan que no recibirán la vacuna el mismo día que llegaron, pero apartan lugar para pasar este miércoles, en medio de un calor intenso y el rastro de humo que dejan los autobuses a su paso.




































