A partir del 11 de enero, la hipertensión arterial superó a la diabetes como la principal comorbilidad asociada a los decesos por Covid-19, sobre todo en personas de la tercera de edad.
Aunque la diabetes se mantuvo por varios meses como la principal enfermedad asociada a las defunciones por este nuevo coronavirus, la hipertensión arterial ocupó en esta semana el primer lugar con el 40.2% de los casos.
Le siguió la diabetes con el 37.3%, la obesidad con el 23% y la insuficiencia renal con el 6.8%, entre otros padecimientos como el tabaquismo y el asma, con menor porcentaje.
De acuerdo al sector salud, se estima que cerca de 50 mil oaxaqueños padezcan hipertensión arterial, pero solo el 60.9% se encuentra bajo control en alguna unidad de salud, porque el resto desconoce que la padece.
La hipertensión arterial se caracteriza por un incremento de las cifras de presión arterial por encima de 140/90 milímetros/mercurio (mmHg), conocido como el asesino silencioso, ya que no produce síntomas durante sus fases iniciales.
Entre los signos de alarma que muy pocas veces se presentan son: latidos cardíacos irregulares, dolor torácico y cabeza, confusión, zumbido o ruido en el oído, hemorragia nasal, cansancio y cambios en la visión.
Instituciones como el IMSS afirman que la hipertensión arterial es una enfermedad crónica en la que aumenta la presión con la que el corazón bombea sangre a las arterias, para que circule por todo el cuerpo.
“El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar la presión arterial, sube los niveles de glucosa en la sangre, colesterol, triglicéridos y ácido úrico, lo que dificulta que la sangre fluya por el organismo”.
De acuerdo al IMSS, la mayoría de las personas que padecen de hipertensión arterial no lo saben porque no tienen ningún síntoma, pero hay quien puede presentar dolor de cabeza intenso, mareo, zumbido de oídos, sensación de ver lucecitas, visión borrosa, dolor en el pecho y tobillos hinchados.







































