Pese al riesgo de regresar al semáforo rojo por el máximo riesgo de contagio de Covid-19 y el aumento acelerado en la ocupación hospitalaria, miles de oaxaqueños se mantienen sin sana distancia ni el uso adecuado del cubrebocas en las principales calles de la capital oaxaqueña.
Tan solo en el primer cuadro de la Ciudad de Oaxaca de Juárez, un gran número de hombres, mujeres, jóvenes, niños y adultos mayores se resisten a cumplir con las medidas sanitarias, con el paseo que realizan en los principales parques, plazuelas o mercados.
Tanto quienes salen a trabajar como aquellos que buscan algún entretenimiento por las principales calles de la Ciudad, muestran la negativa a proteger y protegerse del nuevo coronavirus que ha generado la muerte de más de 2 mil habitantes del estado.
Ni los constantes llamados de las autoridades sanitarias a evitar un incremento de nuevos casos y decesos, han generado el cambio de comportamiento de la mayoría de la población, que sigue con cubrebocas en el cuello, mascarillas con válvulas y sin sana distancia.
Ni los filtros sanitarios o los recorridos de un reducido número de elementos de la policía municipal de Oaxaca de Juárez, lograron evitar que ayer hubiera grandes concentraciones en espacios públicos.
Tampoco pudieron lograr que diversos establecimientos mantuvieran medidas estrictas de vigilancia y prevención, contra aquellos que por momentos cubrían nariz y boca, pero también se retiraban las mascarillas para tocarse la nariz.
En varios espacios también se hizo notoria la presencia de familias que buscaban lugares para visitar o poder sentarse, donde uno o dos de los integrantes no portaba cubrebocas ni guardaba sana distancia.
En diversos negocios también se observó una gran afluencia de consumidores, alistando compras para la celebración de Navidad y Año Nuevo, pese a las recomendaciones gubernamentales de no hacerlo.





































