Autoridades, comerciantes, artesanos, mezcaleros y pobladores tienen puestas sus esperanzas de reactivación económica con la reapertura de la zona arqueológica de Mitla. Casi nueve meses después del cierre temporal por Covid-19, el segundo sitio arqueológico más relevante y concurrido en Oaxaca recibió este jueves a sus primeros visitantes tras el cierre temporal por Covid-19.
Una nueva normalidad se coló en el ambiente, en donde pasadas las 10:30 horas ingresó al sitio una familia proveniente de Ciudad de México y otra de San Luis Potosí. La primera, compuesta por un matrimonio, hijas y sobrinas, y que ante la noticia de reapertura se apresuró a estar lo más temprano posible para asegurar un lugar entre los 200 permitidos por día.
Sus integrantes viajaron unos 40 kilómetros desde la capital del estado, en donde permanecen desde el sábado y han visitado otros sitios turísticos, incluido Monte Albán. No obstante, las restricciones que en el estado les han impedido acceder a todos los lugares que quisieran, explican Cuauhtémoc Alfaro y Ángeles Vargas.
Luis Miguel Rocha y su familia, de San Luis Potosí, quisieron volver al sitio donde el matrimonio pasó la luna de miel hace 25 años, pero ahora acompañado de sus hijos. Entrar a la zona fue fortuito, pues desconocía la reapertura. Aunque la familia celebraba que en medio de la contingencia no hubiera tantas personas.
En los alrededores de la zona, cientos de artesanos y comerciantes subían las cortinas metálicas de sus puestos y locales, barrían los caminos empedrados y alistaban tapetes para desinfectar el calzado de posibles compradores. El nerviosismo también imperó entre algunos que se aseguraban de recordar la temperatura máxima
Tras un cubrebocas y el olor a gel antibacterial, aguardaban la esperanza por conseguir los ingresos que no tuvieron en varios meses. Aunque volvieron a trabajar hace tres meses pero sin turistas nacionales o extranjeros, las ventas han sido prácticamente nulas.
Abelardo Otero, artesano de la zona, confiaba en tener ingresos, pues en nueve meses tuvo que “aguantar” la crisis y dedicarse a otras actividades para sobrevivir. “Que haya ventas, que haya turistas y mejore la situación”, pedía la mañana de ayer.
Al igual que él, Natividad Santiago, tercera generación de artesanas en su familia, esperaba la reactivación económica. “Nosotros vivimos del turismo y de la artesanía”, apuntó la creadora.

Un pueblo dependiente del turismo
“El 90 por ciento de la economía de San Pablo Villa de Mitla gira alrededor del turismo”, especialmente para artesanos, explicó Abelardo Ruiz, presidente municipal de pueblo mágico en donde se ubica la zona arqueológica.
Abrir nuevamente las puertas de la zona arqueológica al visitante implicó no solo el reencuentro con nuestra herencia cultural sino con los “valores sociales, económicos y de identidad”, señaló Leobardo Pacheco, jefe del sitio. En el evento oficial, el arqueólogo remarcó que el sitio tiene una nueva imagen y que algunas áreas seguirán cerradas ante la imposibilidad de asegurar la sana distancia en ellas.
El delegado estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, secundó lo dicho por Pacheco y Ruiz, al referirse a las implicaciones económicas para “los artesanos, comerciantes, mezcaleros de Mitla”.
“Estamos dando un paso muy estratégico para dar continuidad a la vida económica de Mitla, sabemos la importancia que representa la zona arqueológica para este municipio”, agregó Vázquez, al tiempo de asegurar que la reapertura es responsable y se trabajó en sus preparativos durante cuatro meses.
Controlar enfermedad y reactivar la economía
Al llegar a San Pablo Villa de Mitla, un filtro sanitario recibe a toda persona que ingresa al poblado. La sana distancia, uso de cubrebocas y otras medidas similares se observan en las calles del poblado con poco más de 12 mil habitantes.
A decir del edil, el filtro sanitario ha ayudado a tener un número muy bajo de contagios de Covid-19, por lo que se mantendrá, al igual que las restricciones en cuanto a horario de acceso y salida de la comunidad.
“Duramos 98 días después de que inició la Jornada de Sana Distancia libre de cualquier contagio”, destacó Ruiz, quien agregó que hasta el último corte se contaba a 52 casos positivos de la enfermedad y que “comunidades del mismo tamaño de nosotros tienen muchos más contagios”.
Con la reapertura turística y económica, Ruiz refiere que se mantendrán los horarios para las visitas, así como los de la actividad comercial y la movilidad. Las empresas refresqueras que antes ingresaban todos los días, ahora solo lo hacen dos días. “Eso nos ha ayudado a tener los contagios en índices muy bajos”.
A raíz de la emergencia sanitaria, el ayuntamiento canceló la edición de la Villa Mágica de Mitla, que en 2019 generó la visita de más de 80 mil personas, según señala la autoridad municipal. Sin ese atractivo de recientes años, la apuesta por la reactivación quedará únicamente en la zona arqueológica, que recibirá un máximo de 200 visitantes por día, de jueves a domingo.










































