Luego de la renovación de la Mesa Directiva de la 64 Legislatura, diputadas de las diferentes fracciones parlamentarias, denunciaron simulación en materia de paridad y violencia política por razón de género, esto al no lograr los consensos para que una mujer lograra acceder a la presidencia de este órgano legislativo.
Con 37 votos a favor, la nueva Mesa Directiva quedó conformada por Arsenio Mejía del Partido Encuentro Social (PES) como presidente; Arcelia López de Morena como Vicepresidenta y como secretarias las diputadas Rocío Machuca y Maritza Scarlett, además del diputado Saúl Cruz Jiménez.
“La otra pandemia ha llegado al congreso, la violencia contra las mujeres, al inicio de esta legislatura hicimos gala en esta tribuna presumiendo que por primera vez en Oaxaca, se conformaba la primera legislatura mayoritariamente por mujeres, hemos presentado a lo largo de estos dos años propuestas legislativas y se han aprobado reformas a las leyes con el objeto de garantizar los derechos de las mujeres, pero hoy las mujeres se les ha negado el derecho de asumir la máxima tribuna del Poder Legislativo”, señaló la diputada Aurora López Acevedo.
Expuso que con la conformación de la nueva Mesa Directiva que encabeza Arsenio Mejía, no solamente se violentó el derecho de las diputadas, sino también del reglamento interno del congreso local. “La verdadera igualdad no existirá hasta que rompamos paradignas de nosotras mismas; seamos congruentes con lo que decimos”, señaló.
Por su parte, la diputada Aleyda Tonelly Serrano, coincidió que la paridad sigue siendo una simulación, en el que la representación de los órganos legislativos obedece a intereses de grupos.
“Hoy era un día decisivo e histórico para esta legislatura, especialmente para las mujeres oaxaqueñas, es lamentable que en la Junta de Coordinación Política (Jucopo) se determinó que fuera un hombre, dejando en evidencia que sigue prevaleciendo los intereses de un grupo político y de unos cuantos, que los hombres siguen estando encima de las mujeres”.
De la misma manera, la legisladora del PAN, María de Jesús Mendoza Sánchez, expuso que no es necesario “pregonar palabras a favor de las mujeres, nos rasgamos las vestiduras, pero al momento de otorgarle nuestro apoyo, las violentamos”.
La diputada Lilia Mendoza, también lamentó esta determinación, lo que calificó como una herencia cultural en el país. “Esta herencia se vio reflejada este día en el congreso, porque en la educación de nuestros antepasados siempre priorizaron que en la cabeza de la casa siempre sería un varón y que para toda acción de una sociedad está la decisión de un varón por encima de una mujer, es un día vergonzoso”, asentó.





































