Estamos ya en Otoño y se acercan los fríos, las lluvias siguen y las tormentas, ciclones o como usted quiera llamarles, aún amenazan a nuestro país; si unimos las condiciones meteorológicas a la pandemia, los conflictos políticos y la crisis económica, no recuerdo un verano tan caótico como el de 2020, al que le faltan poco menos de 100 días para que termine.
Como sea, mañana será el aniversario de la Consumación de la Independencia y tengo la curiosidad de ver si alguna autoridad lo menciona, ya sea la federal, alguna entidad federativa o municipio.
Desde luego que es casi obligado que el Municipio de Iguala lo “celebre”, bastaría con hablar del Ejército Trigarante y de Vicente Guerrero para que no pase desapercibida tan importante fecha.
Lo que sí está latente es el tema de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, que el Gobierno Federal se ha obstinado en mantener vivo, lo que conlleva que poco a poco asuman la responsabilidad en tales acontecimientos, y es más, tienen encima los bloqueos de vías de ferrocarril en Michoacán, precisamente por normalistas, con lo que se nota claramente que tendremos un fin de semana conflictivo.
Afortunadamente para Oaxaca, no hay a la vista bloqueos o manifestaciones políticas graves, y eso es de hacerse notar, aunque como el clima, en minutos todo puede cambiar.
Por lo que se refiere a los árboles caídos en el Zócalo de nuestra ciudad, es el momento para que el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, proceda, si aún no lo ha hecho, a realzar el inventario de árboles en riesgo de caer, y desde luego como lo he recomendado en este espacio, planear las podas o medidas necesarias para evitar en el futuro estas lamentables pérdidas de nuestro patrimonio forestal citadino.
En el mismo tema, escuché por la radio que se pretende sustituir uno de los laureles de la india caídos, con un árbol de higo de cosa de catorce metros; de ser cierta la especie, opino libremente, me parece inadecuado y me declaro conservador en la materia, ya que prefiero que se decida sustituir a los caídos con otros laureles de la misma especie, ya que en lo general, nuestra ciudad es conocida por ese tan bello arbolado, tanto en el Zócalo como por ejemplo en la Calzada de la República y el Periférico, y aunque el nombre Oaxaca venga de una de una raíz y especie vegetal distinta, el huage, de allí Huaxyacac, la desaparición casi total de ese árbol en nuestros lares desde hace más de cien años, nos compromete a respetar lo que tenemos, repito, El Laurel de la India , como típico de nuestra capital.
Yo también soy Pueblo
Por allí nos encontraremos
































