En plena emergencia sanitaria por el Covid-19, autoridades municipales de la Sierra Sur denunciaron ayer falta de insumos, medicamentos y constante ausentismo en el Hospital de San Jacinto Tlacotepec, el cual decidieron clausurar de manera simbólica y exigir la intervención inmediata de las autoridades de salud.
De San Jacinto Tlacotepec y Santa Cruz Zenzontepec, los presidentes municipales expusieron las carencias en la comunidad indígena chatina de alta marginación, con una población de más de 30 mil habitantes.
Los ediles de San Jacinto Tlacotepec, Jacinto Méndez y de Santa Cruz Zenzontepec, Jacinto Méndez y Odilón Avendaño, respectivamente, señalaron que en su región ven con “coraje e indignación la falta de sensibilidad del personal sindicalizado que labora en el Hospital Básico Comunitario ubicado en San Jacinto Tlacotepec”, donde llevan semanas en paro de labores.
Frente a las oficinas centrales de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), los manifestantes colocaron una serie de mantas y cartulinas, al mismo tiempo de señalar que los habitantes de ambos municipios sufren constante trato discriminatorio del personal de este hospital, por el hecho de hablar su lengua materna.
“Llegan tarde y constantemente faltan a sus labores; también ingresan a su centro de trabajo en estado de ebriedad, de lo cual se tiene evidencias, además de hacer uso excesivo de los teléfonos celulares en horario de trabajo que no tienen que ver con la salud y que retrasa la atención”, dijeron.
Ante esta situación, solicitaron a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca la emisión de medidas cautelares urgentes para que el derecho a la salud sea garantizado a los habitantes de ambos municipios.
También pidieron al secretario de salud, Donato Casas Escamilla y al gobernador del Estado, Alejandro Murat Hinojosa, el cambio inmediato de la plantilla del personal que labora en el Hospital básico comunitario, por profesionistas comprometidos y con vocación de servicio.
Además de solicitar insumos y medicamentos básicos, demandaron la contratación inmediata de dos pediatras, un cirujano y un anestesiólogo que se requiere en su comunidad, donde no descartaron radicalizar protestas si no hay respuestas inmediatas.






































