Unos 167 trabajadores de Prospera en su componente de salud están ya sin contratación a partir del 1 de abril. Con ello, programas como del Centro Regional de Desarrollo Infantil y Estimulación Temprana (Ceredi) cerraron dejando sin atención a 400 menores de cinco años con retraso, síndrome o alguna enfermedad.
“Ya no hay recurso para solventar o prometer salarios”, dijo el director del Seguro Popular en Oaxaca, Juan Carlos Márquez Heine, al confirmar que únicamente el recurso gestionado en el nivel estatal cubrió salarios y operatividad hasta el 31 de marzo.
El Ceredi, así como el Modelo Alternativo de Salud (MAS), entre otros que llegan a comunidades de alta y muy alta marginación, concluyeron, y la instancia espera los nuevos lineamientos para conocer los planes que las sustituirán, pero que aún no las define el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Ceredi tuvo inversión de 18 MDP
El 22 de febrero de 2017, el entonces secretario de Salud nacional, José Narro y el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, inauguraron el Ceredi en Ciudad Judicial, ubicada en la agencia de Reyes Mantecón, San Bartolo Coyotepec.
Ahí se dio a conocer que en el país, 1.2 de cada 10 menos de 0 a 5 años de edad registran algún grado de trastorno mental, enfermedad o síndrome y que el objetivo era ir en la búsqueda intencionada de casos, por lo que, también pusieron a andar una unidad móvil.
A dos años y con los nuevos planteamientos del gobierno federal, se tiene cerrado este espacio, dijo Márquez Heine.
“La base presupuestal provenía de lo que era Prospera y al acabar se deja sin fuente de recurso federal para darle suficiencia presupuestal y darle certeza a los trabajadores”, explicó.
Pero por medio de ajustes y gestiones a nivel estatal, ampliaron el programa para que el personal del Cerediy de los otros programas lograra tener suficiencia presupuestal hasta el 31 de marzo.
“Sin embargo, a partir del 1 de abril nos quedamos sin dinero; el recurso federal para este tipo de programas se acabó y tampoco hay más de dónde tomar”, mencionó.
El funcionario observó sensibilidad en funcionarios de la Secretaría de Salud nacional y esperó que a principios de mayo cuenten con un recurso etiquetado para estos programas que serán el complemento, suplemento o cambio de nombre.
En el 2017, la inversión para el centro fue de 18 millones de pesos cuyo beneficio sería para 2 mil 500 menores de edad y la unidad móvil tuvo un costo de los 600 mil pesos.
El centro se creó con la finalidad de fortalecer la estrategia de desarrollo infantil mediante el establecimiento de infraestructura especializada en detección, diagnóstico, planes de manejo terapéutico y seguimiento en problemas específicos del desarrollo de menores de cinco años.
Se ofrecía atención ambulatoria especializada, servicio a los trastornos simples del desarrollo con mayor prevalencia e iba dirigido a menores en condiciones de pobreza, que carecen de seguridad social, a través de la prevención, detección y atención oportuna de problemas en los ámbitos motor, cognitivo, y socio-emocional familiar.
Ahora, el centro está cerrado en “stand by” por falta de recursos para solventar sus gastos de operatividad y de recurso humano.
Estaban adscritos 12 personas entre psiquiatras, pediatras, psicólogos, nutriólogos, rehabilitadores y promotores de salud, quienes atendían a 400 niños con una atención gratuita.
Ahí se ofreció una atención integral con educación a la familia, hasta el 31 de marzo, dijo el funcionario federal.
Para la operatividad de este espacio, la instancia requiere de una inversión mensual de 1 millón de pesos, incluyendo costos directos e indirectos.
En tanto, por este reajuste, los niños y niñas que se quedaron sin atención fueron canalizados al Hospital de la Niñez Oaxaqueña, así como al Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) o al DIF Estatal.
Y el personal que se quedó sin renovar contrato a partir del 1 de abril podría integrarse a otros programas que surjan, expresó Márquez Heine.
De esta manera, también otros componentes de Prospera como MAS, atención a las comunidades marginadas y en el rubro de alimentación, que en suma incluyen a 167 trabajadores están cerrados. Todos esos programas operaban con un recurso anual de 120 millones de pesos.
A esto, Pedro Flores Jiménez, titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud federal, ha señalado en sus visitas a Oaxaca que se considerará al mismo personal cuando cuenten con los programas sustitutos.







































