Con más de 40 años de experiencia como partera, Yolanda Bautista Hernández, reconoció que la mayoría de casos de violencia sexual, sobre todo en jóvenes y menores de edad, son atendidos por las parteras ante la ausencia de sensibilización en los centros de salud u hospitales.
La mujer, de 64 años de edad y partera tradicional originaria de la Sierra Norte, afirmó que encontrar casos de violencia sexual es una realidad muy fuerte, que se ha agudizado en los últimos años.
“Muchas adolescentes se están embarazando, no tienen esa experiencia, no son atendidas por miedo, por pena y falta de comunicación o de información. Muchos casos se atienden con parteras”, expuso.
Ante esta situación, consideró urgente y necesario la unión de esfuerzos entre la partería tradicional y las instituciones médicas, ante una realidad que está creciendo ante la pérdida de valores y la falta de humanización en las instituciones de salud.
La partera tradicional mencionó que tan solo en el último año, ha atendido al menos 14 casos de violencia sexual, sobre todo de menores de edad que llegan con infecciones venéreas que muchas veces callan y que no acuden por pena al sector salud.
Señaló que la mayoría de los casos de violencia sexual han sido de jóvenes y niñas que han sido violentadas por sus propios familiares, ya fuesen padres, abuelos, tíos, u otros.
“Muchas van con la partera porque hay mayor confianza y porque se les pone más atención, lo que no existe en las instituciones de salud. Hay infecciones que por pena la mujer no se las trata; en vez de tener la atención profesional y ética en un centro de salud, obtiene el rechazo, el regaño o la condena”.
La partera tradicional aseguró que en las instituciones de salud no hay tiempo para escuchar a la mujer ni atenderla de manera humanizada. Por ese motivo, dijo, muchas no acuden y prefieren ir con la partera.
“En los centros de salud a muchas les dicen que se lo buscó y por eso muchas no acuden a atenderse”, insistió.








































