Durante la ceremonia, la pareja intercambió votos y alianzas, y recibió la bendición nupcial de manos del sacerdote oficiante, quien los exhortó a vivir en amor y fidelidad por el resto de sus vidas.
Después de ser proclamados marido y mujer, Rafael y Guadalupe recibieron abrazos y parabienes de sus papás Martha Vásquez, Álvaro Castillo y Ana María Morales y de sus padrinos de velación Wilfrido Morales Fernández y Eva Luis Jiménez.
Luego de recibir la bendición de Dios, la pareja recorrió las principales calles del Centro Histórico acompañados de una calenda.
Más tarde, se trasladaron a conocida hacienda en donde se ofreció una recepción en honor de los nuevos esposos.











































