Oaxaca ocupa la cuarta posición a nivel nacional con 156 incendios forestales hasta el pasado 29 de mayo, con más de 19 mil 108 hectáreas siniestradas, 95.58 por ciento corresponde a vegetación de los estratos herbáceos y arbustivo y el 4.42 por ciento a arbóreo, informó la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Más de 17 mil combatientes participan para sofocar los siniestros, tanto de la Conafor, como la Sedena, Coesfo, comuneros voluntarios, protección civil, Comisión Nacional de Áreas Nacionales Protegidas, brigadas rurales, bomberos.
A punto de concluir mayo se han registrado 15 incendios, mientras que en enero hubo 15; en febrero 18; en marzo 53 y en abril 55, en tanto que la región de la Sierra Sur es la más afectada con 40 siniestros, la Costa con 29, Valles Centrales con 28, Mixteca con 26, Istmo con 25, Sierra Norte con 6 y la Cañada con 2.
Debido a que se ha iniciado la temporada más difícil y compleja por las altas temperaturas, se ha solicitado a los campesinos que no hagan quemas agropecuarias ante el riesgo de que se propicien incendios forestales.
Comparado con el año pasado, han disminuido sensiblemente las conflagraciones, pues mientras en 2017 a esta fecha habían 260 incendios con una superficie promedio afectada de 41 mil 900 hectáreas, hoy van 156 con 19 mil 108 hectáreas.
Carlos René Estrella, gerente estatal de la Conafor, recomendó a los labriegos sean cuidadosos con las quemas de sus plantíos, pues en comparación con el año pasado, los incendios forestales en la entidad han aumentado de manera importante.
Si bien la temporada más compleja en torno a esta problemática ocurre en mayo y junio, meses en los cuales se deben reforzar las medidas de control para evitar este tipo de conflagraciones, la prevención es fundamental para evitar que más siniestros se propaguen en el estado”.
Tras insistir que la población y sobre todo los núcleos agrarios contribuyan a evitarlos, dijo que en coordinación con las autoridades estatales y federales de desarrollo agropecuario realizarán un exhorto a los agricultores para evitar las prácticas de tumba, rosa y quema.










































