
Solo el susto de su vida se llevó un hombre en estado de ebriedad, quien iba acompañado de una mujer y un menor de edad, al conducir sin precaución y por lo borracho que se encontraba, pues imaginó que había un puente vehicular en el Río Salado, a la altura del fraccionamiento Santa Cruz Amilpas. Al no ser así, se precipitó hacia el cuerpo de agua, quedando atorado su vehículo.
Todos los tripulantes del auto Nissan Almera en color gris resultaron ilesos.
El accidente ocurrió a las 14:20 horas cuando Raymundo, de 56 años de edad, regresaba a su domicilio, localizado en la población de Tlalixtac de Cabrera, en compañía de una mujer y un menor de edad. Esto tras haber terminado la parranda con sus amigos, con quienes estuvo ingiriendo bebidas embriagantes.
Al circular en la calle Constitución, del fraccionamiento Santa Cruz Amilpas, y hacerlo sin precaución y a exceso de velocidad, el chofer se acercó al borde del Río Salado, en donde brincó la banqueta y se fue de lleno hacia el agua.
Al llegar al fondo, después de una bajada de poco más de 12 metros, el auto impactó de frente con el agua y quedó atorado; ahí, el hombre ebrio y sus acompañantes quedaron atrapados en el vehículo.

Vecinos del fraccionamiento, al darse cuenta de lo ocurrido, se acercaron a la orilla del canal y, al ver al menor atrapado junto al ebrio hombre y la mujer, pidieron el auxilio de los cuerpos de rescate.
Elementos de la Policía Municipal llegaron al lugar y descendieron por las paredes de concreto del canal; al llegar hasta el auto, abrieron la puerta y ayudaron a salir al ebrio sujeto, al menor y a la mujer, quienes solo se encontraban asustados y sin lesiones.
El hombre en estado de ebriedad, abrazando el poste de la luminaria del lugar, solo veía su vehículo. Mientras lamentaba lo sucedido, dijo: “pero qué puedo hacer ya, ya solo queda rescatarlo y retirarme a mi casa, creí que había un puente, por eso seguí, se me barrió”.
Ante la situación, se quedó esperando que el operador de la grúa rescatara su vehículo. Sin embargo, por si algo más faltaba, al maniobrista se le reventó el cable de acero con el que jalaba el automóvil, por lo que las maniobras de extracción tardaron más de lo debido.
Finalmente, tras sacar el auto del fondo del Río Salado, la unidad fue trasladada al encierro de la policía, en donde permanece bajo resguardo hasta que el propietario complete el trámite para liberarlo.
Cabe señalar que desde el pasado miércoles y hasta este fin de semana, los incidentes viales en los que se vieron involucrados conductores en estado de ebriedad fueron frecuentes, pues aunque se implementó el operativo alcoholímetro, la incidencia sigue al alza.










































