La práctica de sentarse con las piernas extremadamente abiertas se trataría de un “micromachismo” y una “microagresión”, por lo cual se buscará evitar esta práctica mediante la instalación de letreros en las unidades de transporte.

La lucha contra el “manspreading” se llevó a cabo tanto en redes sociales como en el portal change.org, lugar en donde la petición para evitar esta polémica práctica recabó más de 8 mil firmas.
Una campaña similar en contra del “manspreading” se llevó a cabo en la ciudad de Nueva York desde 2014.







































