Lo que estaba previsto como una velada de música, algarabía y convivencia familiar en el marco de las festividades del Día de Muertos, terminó convertida en un auténtico escenario de violencia. La tradicional muerteada culminó en una batalla campal que dejó múltiples personas lesionadas y cuantiosos daños materiales en la agencia municipal de Matadamas, perteneciente a este municipio de los Valles Centrales.
Los hechos se registraron la noche del domingo 01 de noviembre, cuando la comunidad y visitantes se congregaron para presenciar el tradicional recorrido de personas disfrazadas bailando al son de las bandas de viento. Sin embargo, al calor de las copas y por causas que hasta el momento no han sido esclarecidas, un grupo de asistentes comenzó a discutir, pasando rápidamente de los insultos verbales a las agresiones físicas.
LLUVIA DE PROYECTILES Y PÁNICO
En cuestión de minutos la situación se salió por completo del control de los organizadores. La celebración se transformó en una zona de guerra cuando los rijosos comenzaron a lanzar botellas de vidrio, piedras y hasta ladrillos en todas direcciones.
Videos difundidos con posterioridad en redes sociales exhibieron la magnitud del zafarrancho, captando los instantes en que los proyectiles cruzaban el aire. El pánico se apoderó de la multitud debido a que entre los asistentes se encontraban decenas de niños, mujeres y personas de la tercera edad, quienes tuvieron que correr buscando refugio o tirarse al suelo para evitar ser alcanzados por los objetos contundentes.
DESTROZAN LOS INSTRUMENTOS
La violencia no respetó a nadie. Además de las diversas personas que resultaron con heridas sangrientas y contusiones en el cuerpo, los integrantes de las agrupaciones musicales sufrieron las consecuencias del ataque. Uno de los momentos que causó mayor indignación entre los pobladores fue el daño severo provocado a una tuba, instrumento indispensable de uno de los músicos participantes, el cual terminó abollado tras ser impactado de lleno por un pesado ladrillo.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un balance oficial que precise el número exacto de personas civiles heridas, si alguna de ellas requirió hospitalización de urgencia o si se logró la captura de los principales responsables de haber empañado la tradicional muerteada con estos actos de barbarie.








































