El exceso de vehículos de motor, la falta de políticas públicas de movilidad o las deficiencias de estas, así como la protesta social, son algunos de los factores que el Colegio de Urbanistas del Estado de Oaxaca identifica como las causas del tráfico en la ciudad de Oaxaca y su impacto en la pérdida de tiempo de las personas.
Recientemente, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y otras asociaciones publicaron su estudio “El costo de la congestión: vida y recursos perdidos”, en el que la ciudad de Oaxaca se ubicó en el segundo lugar nacional porque el tráfico hace que las personas pierdan 175 horas al año (poco más de 7 días). En la Ciudad de México, cada persona pierde 211 horas, lo que la colocó en segundo lugar de las 32 zonas urbanas analizadas.
Selim Sánchez Lara, arquitecto integrante del Colegio de Urbanistas de Oaxaca y activista por la movilidad, explicó que el resultado del estudio era de esperarse debido a la falta de políticas públicas que pongan en el centro a las personas y desincentiven el uso del automóvil en Oaxaca.
RESISTENCIA Y ATADOS AL AUTO
“Hay mucha resistencia de la gente que, principalmente, usa el automóvil privado como medio de transporte. Se sienten afectados con decisiones que promuevan otro tipo de movilidad como caminar, usar la bicicleta y la infraestructura necesaria para eso, por eso hay mucha resistencia de gobiernos de desincentivar el uso del auto”.
Ejemplo de esta resistencia, dijo, también ha impactado en que en Oaxaca no se haya armonizado todavía la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
Como los usuarios del automóvil privado, la resistencia viene también del sector del servicio de transporte (camiones, taxis foráneos, entre otros), apuntó.
BINNIBUS, PALIATIVO
Sistemas como el transporte metropolitano Binnibus son un buen inicio, refirió, Aunque se tiene que reforzar para garantizar el servicio.
Para Selim, construir distribuidores viales o pasos a desnivel no es una solución a los problemas de movilidad. Aunque sí lo podría ser algún circuito, como el ahora proyecto del Corredor Zapoteco, pero siempre y cuando se convenza a las comunidades de él y no se les imponga.
La protesta social es otro de los factores que inciden, comentó Sánchez Lara sobre un asuntos de gobernabilidad que también está en manos de las autoridades y para lo cual consideró necesario atender las demandas sociales y cuidar el medio ambiente para tener un mejor contexto social y económico.
“Creo que también es un llamado del instituto (IMCO) a nuestros gobiernos locales, estatales, para que se atiendan las demandas sociales para evitar que se llegue a los bloqueos que son comunes”.
SATURACIÓN VEHICULAR
El elevado número de vehículos de motor es también parte del problema, pues en la ciudad de Oaxaca no solo se tiene que contemplar la capacidad de las vialidades sino que al menos en el centro histórico se requiere de su conservación y protección, por lo que no se tendría que adaptar al vehículo sino a las personas.
En el estado de Oaxaca, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que para el año 2023 había un millón 94 mil 900 vehículos de motor en circulación. La cifra de unidades de motor es poco más de la cuarta parte de habitantes del estado, que se ha estimado en 4 millones 207 mil 200. Esto significa que por cada habitante del estado hay un automóvil.
DUPLICAN PARQUE VEHICULAR EN 6 AÑOS
El número total de vehículos también es casi el doble de la que se tenía seis años antes, cuando en 2017 había registrados 552 mil 387. Es decir, que en un sexenio hubo un aumento del 98.2 por ciento.
Para el arquitecto y activista, las políticas públicas y el desarrollo urbano se tienen que centrar en las personas y desarrollar de la mano de especialistas para lograr los menores tiempos de traslado tanto a los trabajos, escuela, servicios de salud y otras necesidades.








































