Una intensa búsqueda familiar culminó en tragedia la mañana del viernes 18 de septiembre, con el hallazgo del cuerpo sin vida de un joven trabajador en la Costa oaxaqueña. El hoy extinto permanecía en calidad de desaparecido desde el pasado martes, cuando salió de su jornada laboral y se perdió todo contacto con él. Las autoridades ministeriales ya indagan las causas del deceso.
“ME SIENTO MAL”: EL ÚLTIMO CONTACTO
La víctima fue plenamente identificada por sus familiares como Severino M. J., de 22 años de edad, originario de la comunidad de San Isidro Miramar Loxicha, pero radicado por motivos de trabajo en la región de la Costa.
De acuerdo con las declaraciones de sus allegados, el pasado 15 de septiembre, alrededor de las 15:00 horas, Severino se encontraba laborando en una fábrica de bloques de concreto. En ese momento, le manifestó a su hermano que experimentaba un fuerte malestar físico, añadiendo que caminaría hacia una tienda cercana para comprar un agua mineral con el fin de reponerse. El joven fue visto ingresar al establecimiento, pero tras salir, en lugar de volver a su puesto o a su hogar, caminó rumbo a la zona de El Tomatal, perdiéndose todo rastro de él desde ese instante.
MACABRO HALLAZGO EN ZONA DE SIEMBRA
Preocupados por su prolongada ausencia y la falta de respuesta a las llamadas, sus familiares decidieron organizarse y emprender brigadas de búsqueda por cuenta propia durante las primeras horas del viernes.
El rastreo civil dio resultados desafortunados cuando los consanguíneos localizaron el cuerpo de Severino, completamente inmóvil, tirado entre la maleza de un terreno de siembra ubicado en las inmediaciones de una conocida fábrica de hilo en la citada comunidad de El Tomatal. De inmediato, se dio aviso a las corporaciones de seguridad pública a través del número de emergencias.
AGENCIA ESTATAL DE INVESTIGACIONES TOMA EL CASO
Al lugar del hallazgo arribaron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) junto con un perito criminalista adscrito a la Vicefiscalía Regional de la Costa. Los peritos acordonaron el área y realizaron una minuciosa inspección ocular en el terreno para recabar cualquier indicio o huella que pudiera esclarecer lo sucedido; sin embargo, los primeros reportes señalaron que no se detectaron elementos sospechosos evidentes en el perímetro inmediato.
NECROPSIA DEFINIRÁ EL RUMBO DE LA INDAGATORIA
Tras concluir las diligencias en el campo, el cuerpo fue levantado y trasladado al descanso comunitario de una conocida funeraria en Puerto Escondido, habilitada como anfiteatro. Ahí quedó a disposición de los médicos legistas para la práctica de la necropsia de ley, examen médico-forense definitivo que determinará si la muerte derivó de una patología repentina asociada al malestar que refirió antes de desaparecer, o si existe algún factor de violencia.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) mantiene abierta la carpeta de investigación correspondiente. En las próximas horas se continuará con la toma de declaraciones a los familiares directos y entrevistas a los habitantes de la zona de El Tomatal para establecer la última ruta del joven y esclarecer los hechos en su totalidad.






































