Este viernes llegó el día, se venció el plazo fijado por las autoridades de Bienes Comunales y municipales de San Miguel Chimalapas para que este viernes 4 de septiembre la población chiapaneca del ejido Gustavo Díaz Ordaz de manera voluntaria disuelva su ejido que se encuentra en territorio comunal zoque y se integre a la autoridad de la comunidad chiapaneca.
En la zona hay tensión y la respuesta de los gobiernos de ambos estados ha sido en envío de cuerpos policiacos como los “Pakales” del lado de Chiapas, señalados por un historial de abusos y de la policía estatal, por Oaxaca con presencia de funcionarios de segundo nivel.
A las 17 horas de este viernes se informaba que comuneros de San Miguel Chimalapa “hace unos momentos ingresaron al Ejido Gustavo Díaz Ordaz, ubicado en la zona de conflicto agrario en la región oriente de los Chimalapas, la Comisión del Gobierno del Estado, encabezada por funcionarios de la Secretaría de Gobierno ( Sego), comuneros zoques de San Miguel Chimalapa, la Secretaría de Gobernación, la Junta de Conciliación Agraria y la Coordinación de Delegados de Paz. Se encuentran en diálogo con los habitantes de manera pacífica”.
PRESENCIA POLICIAL
Del lado chiapaneco en la zona de Rafael Cal y Mayor, se indica que 17 Ejidos, Colonias y Rancherías son las afectadas en los límites territoriales de la zona Noroeste de Chiapas.
Información proveniente de la zona advierte que, además de la fuerte presencia policiaca, se ha integrado una comisión de 30 ejidatarios chiapanecos y 30 comuneros chimalapas oaxaqueños que han partido a la congregación de Díaz Ordaz.
Los chimalapas mantienen su propuesta para que los chiapanecos acepten la disolución del ejido y pasen a ser comuneros oaxaqueños con el compromiso de que se les respetarán sus bienes y propiedades que poseen legalmente pero ahora como comuneros.
En respuesta a posibles enfrentamientos y violencia en la zona, el gobierno de Chiapas envió a más de 800 uniformados a bordo de unidades tipo Pakales desde principios de semana y fue hasta la madrugada de este viernes que se esbozó una endeble respuesta del gobierno de Oaxaca, a través de la Secretaría de Gobierno y desplegando unidades de vigilancia en la zona limítrofe de Oaxaca y Chiapas.
A lo largo de estos días, los comuneros oaxaqueña habían ofrecido en las mesas de diálogo integrar a las mujeres, hombres y todo el ejido de Díaz Ordaz a la comunidad agraria de los Chimalapas, dejando de ser un ejido chiapaneco siendo absorbidos por comunidad agraria oaxaqueña que es donde se encuentran sus asentamientos.
INCURSIONA POLICIAL CHIAPANECA
Ante el emplazamiento, en diversas ocasiones, a lo largo del mes dado de plazo, los indígenas zoques oaxaqueños han reportado incursiones de los pakales chiapanecos, con la intención de resguardar a los ciudadanos de ese estado.
El jueves, ante la inacción de los gobiernos federal y de Oaxaca y la falta de respuesta, el Comisariado de Bienes Comunales de San Miguel Chimalapa informó que una comisión de 500 personas asistiría este viernes 4 de septiembre al poblado para continuar con un proceso de “conciliación pacífica”-
Los oaxaqueños han insistido que Gustavo Díaz Ordaz es un ejido irregular asentado hace más de 50 años en tierras comunales ancestrales de San Miguel Chimalapas
El 31 de agosto en la cabecera municipal de San Miguel Chimalapa fueron recibidos pobladores y autoridades ejidales de Gustavo Díaz Ordaz. Ahí se reiteró la intención de una acción pacífica y sin violencia, con el objetivo de la conciliación.
Al respecto, el gobierno de Chiapas, indicó que ha determinado mantener a la Guardia Estatal en la zona y a la fuerza de reacción inmediata Pakal, “con la finalidad de evitar cualquier tipo de conflicto” y lanzó una advertencia para los oaxaqueños “No se tolerará ningún acto de violencia ni de despojo. En caso de ser necesario, se actuará con estricto apego a la ley”, advirtió el gobierno del morenista, Eduardo Ramírez Aguilar.
TARDÍA RESPUESTA DEL GOBIERNO OAXAQUEÑO
De nuevo el conflicto halló una respuesta tardía y tibia de parte del gobierno de Oaxaca. El gobernador, Salomón Jara, no ha fijado una posición respecto a los más recientes acontecimientos y se redujo a enviar una tarjeta informativa señalando que busca un diálogo pacífico y busca “construir condiciones de paz es fundamental para que las familias puedan vivir con tranquilidad y seguridad”.
El gobierno de Oaxaca también dijo que mantiene un despliegue de seguridad pública con el objetivo de prevenir cualquier hecho de violencia. En la zona se encuentra presente, además de la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Representación de la Secretaría de Gobernación en Oaxaca, la Coordinación de Delegados de Paz Social, la Junta de Conciliación Agraria, así como la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca”.
En redes sociales, ciudadanos del lado oaxaqueño han señalado que es inaceptable la presencia de grupos paramilitares, como los “Pakales”, en la región de Los Chimalapas, y el aval de Derechos Humanos de Chiapas “cuando en el lado opuesto la contraparte está constituida únicamente por comuneros y campesinos”.
El conflicto se ha agudizado luego del proceso para la corrección de las coordenadas que delimitan las tierras de los chimalapas que la SCJN dictaminó en 2021 a favor de los comuneros Chimalapas que recuperaron así un total de 162 mil hectáreas de tierras, bosques y selvas con la sentencia de la Controversia Constitucional 121/2012.





































