Uber anunció el recorte de aproximadamente 3 mil 300 empleos a nivel mundial, equivalente a cerca del 10 por ciento de su plantilla, como parte de una reestructuración con la que busca reducir niveles jerárquicos, simplificar equipos y redirigir recursos hacia sus principales líneas de negocio.
La medida representa uno de los ajustes laborales más importantes de la compañía desde la pandemia y dejará a Uber con poco menos de 30 mil trabajadores, una plantilla similar a la que tenía en 2021.
MENOS JEFES Y MENOS NIVELES
El ajuste no se limitará a puestos operativos. La compañía prevé reducir en alrededor de 20 por ciento el número de gerentes, aunque todavía no ha precisado cuántos de ellos perderán su empleo.
Algunos directivos que permanezcan en la empresa dejarán de tener personal a su cargo y pasarán a ocupar posiciones individuales.
El director ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, explicó que el crecimiento de los últimos años generó una estructura cada vez más compleja, con más niveles de supervisión y responsabilidades distribuidas entre distintos equipos.
La intención, según el directivo, es hacer que la compañía sea “más simple y rápida” en la toma de decisiones.
DESAPARECERÁN MICROEQUIPOS
Como parte de la reorganización, Uber reducirá a la mitad los llamados “microequipos”, integrados por uno o dos empleados, y buscará disminuir la cantidad de trabajadores que se encuentran a más de siete niveles jerárquicos del director ejecutivo.
La empresa también fusionará y reorganizará equipos de ingeniería, ciencia y entregas.
Uno de los cambios contempla integrar tres grupos de operaciones dedicados actualmente a restaurantes, comercio minorista y servicios de entrega de marca blanca.
El argumento empresarial es reducir duplicidades y acelerar la operación. Sin embargo, detrás de esta simplificación existe también un ajuste significativo de costos laborales.
EL DINERO IRÁ HACIA ROBOTAXIS Y NEGOCIOS CLAVE
Uber aseguró que los ahorros derivados de los despidos serán destinados nuevamente a áreas consideradas estratégicas para el crecimiento de la compañía.
Entre ellas se encuentran el transporte compartido, los servicios de reparto, los conductores y comerciantes, además de la tecnología relacionada con vehículos autónomos.
La apuesta por los robotaxis es particularmente relevante. Uber se ha comprometido a invertir más de 10 mil millones de dólares en asociaciones relacionadas con vehículos autónomos durante los próximos años.
La empresa también ha movido capital hacia compañías como Avride, Lucid, Nuro y Rivian, en un intento por posicionarse dentro de una industria que podría transformar el modelo tradicional de transporte mediante aplicaciones.
EL TELETRABAJO TAMBIÉN SERÁ RESTRINGIDO
La reestructuración contempla además un cambio importante en la política laboral.
Uber pretende que, en adelante, apenas alrededor del 1 por ciento de sus empleados pueda trabajar de manera completamente remota, como parte de una estrategia para incrementar la presencia física en oficinas consideradas clave.
La decisión marca un giro considerable frente al modelo de trabajo remoto que se extendió en el sector tecnológico después de la pandemia.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, PRESENTE SIN SER EL CENTRO DEL ANUNCIO
Khosrowshahi no atribuyó directamente los despidos a la inteligencia artificial, a diferencia de otras grandes compañías tecnológicas que han justificado parte de sus recortes con la transformación de sus procesos mediante esta tecnología.
No obstante, Uber también busca ampliar el uso de herramientas de inteligencia artificial en sus operaciones cotidianas.
La ausencia de una referencia directa a la IA como causa de los despidos no elimina el contexto: la empresa está reorganizando su estructura al mismo tiempo que incrementa la automatización y concentra inversiones en nuevas tecnologías.
UN AJUSTE DESPUÉS DE MESES DE CONTENCIÓN
Los recortes llegan después de que Uber realizara ajustes más específicos durante este año en áreas como atención al cliente y recursos humanos.
En mayo, la compañía ya había anunciado que disminuiría el ritmo de contratación.
A diferencia de varias empresas tecnológicas que han realizado despidos masivos en los últimos años, Uber había evitado hasta ahora una reducción generalizada de esta magnitud desde la pandemia.
La nueva estrategia plantea una pregunta de fondo: si el crecimiento futuro de Uber dependerá menos de ampliar su estructura laboral y más de automatizar procesos, reducir niveles administrativos y apostar por los vehículos autónomos.
Por lo pronto, miles de trabajadores perderán sus puestos mientras la compañía busca liberar recursos para competir en mercados que podrían redefinir su negocio durante los próximos años.









































