Oaxaca, Oax.— La supercarretera Barranca Larga-Ventanilla quedó parcialmente paralizada este miércoles luego de que pobladores de la zona de San Pedro Coatlán bloquearan la circulación para exigir al Gobierno estatal y federal el cumplimiento de acuerdos relacionados con obras y el libre tránsito de habitantes de la comunidad.
La protesta se concentró en el kilómetro 30 de la autopista, a la altura de Santa Catarina Coatlán. Donde los inconformes utilizaron grandes montículos de tierra para impedir completamente el paso de vehículos en ambos sentidos.
La medida provocó que decenas de automovilistas y transportistas quedaran varados, afectando uno de los principales corredores de comunicación entre los Valles Centrales y la Costa.
TIERRA SOBRE LA CARRETERA PARA IMPEDIR EL PASO
Los manifestantes colocaron un considerable montículo de tierra en medio de la vía. Una acción que prácticamente cerró la circulación y generó largas esperas para quienes transitaban por este tramo.
El reporte vial confirmó la afectación y ubicó el punto del bloqueo en el kilómetro 30:
“Personas afectando la circulación vehicular en el km 30 de la autopista Barranca Larga-Ventanilla, a la altura de Santa Catarina Coatlán.”
Ante el cierre, se recomendó a los conductores utilizar como alternativa la Carretera Federal 175 Pochutla-Miahuatlán-Oaxaca.
Sin embargo, el desvío representa una alternativa menos directa para quienes realizan recorridos entre la capital del estado y los municipios de la Costa, además de generar posibles retrasos y mayor carga vehicular en las rutas disponibles.
RECLAMAN OBRAS Y ACUERDOS INCUMPLIDOS
Los pobladores aseguran que la movilización responde al presunto incumplimiento de compromisos adquiridos previamente por las autoridades.
Una lona colocada en el sitio resume la principal demanda de los inconformes y dirige el reclamo tanto al Gobierno estatal como al federal:
“…AL GOBIERNO ESTATAL Y FEDERAL LA CONSTRUCCIÓN DE NUESTRO ENTRONQUE Y DEMÁS PROMESAS INCUMPLIDAS”.
Entre sus exigencias también se encuentra el paso libre para los habitantes de la comunidad por esta vía de cuota.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente qué obras forman parte de los acuerdos reclamados ni cuáles son los plazos que, según los pobladores, habrían sido incumplidos.
CIUDADANOS Y TURISTAS, ENTRE LOS AFECTADOS
El bloqueo ocurre en una carretera estratégica para la movilidad entre los Valles Centrales y la Costa oaxaqueña, por lo que la interrupción tiene repercusiones que van más allá de la comunidad inconforme.
Automovilistas particulares, transportistas, comerciantes y turistas se encuentran entre los afectados por el cierre.
La situación también representa un golpe para quienes dependen de esta ruta para trasladar mercancías o llegar a sus destinos. Particularmente en una vía que fue proyectada para agilizar la conexión entre Oaxaca de Juárez y la región costera.
EL CONFLICTO PONE A PRUEBA LA CAPACIDAD DE NEGOCIACIÓN
La protesta evidencia nuevamente la tensión que puede generarse cuando comunidades consideran que los compromisos gubernamentales no se cumplen.
Aunque las demandas de los pobladores deberán ser atendidas y verificadas por las autoridades, el cierre total de una carretera estratégica también traslada el costo de la protesta a miles de personas ajenas al conflicto.
El desafío para las autoridades será encontrar una salida mediante el diálogo y atender, en su caso, los acuerdos pendientes sin permitir que el conflicto se prolongue y siga afectando la movilidad.
En resumen, la circulación permanece interrumpida en ambos sentidos en el punto señalado, mientras los usuarios de la carretera buscan rutas alternas para continuar sus recorridos.







































