Dieron inicio los trabajos de nivelación y acondicionamiento del terreno donde será construido el nuevo Panteón Municipal, proyecto que busca atender la creciente demanda de espacios para el descanso de los seres queridos de las familias
En 2023 se informó que el panteón de la cabecera, ubicado en el centro de Santiago Juxtlahuaca, había llegado prácticamente al límite de su capacidad, por lo que se planteó habilitar un nuevo espacio en el barrio de Santo Domingo, con una capacidad estimada de entre 4 mil y 5 mil tumbas y una proyección de funcionamiento de entre 10 y 15 años.
El crecimiento de la población y las necesidades de servicios municipales hacen relevante este proyecto. En materia demográfica, las estadísticas de INEGI muestran que la demanda de espacios para inhumación forma parte de una necesidad permanente.
Asimismo, el municipio presenta una población adulta mayor significativa. Proyecciones demográficas citadas por la Dirección General de Población de Oaxaca estimaron para 2020 alrededor de 4 mil 263 personas de 60 años y más en Santiago Juxtlahuaca, colocándolo entre los municipios de la Mixteca con mayor número de adultos mayores. Por ello, el problema de capacidad debe analizarse principalmente a partir del panteón de la cabecera, cuya saturación ya fue reconocida por la autoridad municipal y motivó la habilitación del nuevo espacio.
El nuevo Panteón Municipal permitirá contar con un espacio más amplio, ordenado, accesible y digno, contribuyendo a mejorar las condiciones para las familias que requieran este servicio y evitando que la falta de espacios continúe representando un problema para la ciudadanía.
El señor Juan Guzmán Ramos realizó la donación del terreno destinado al nuevo panteón, acción considerada como un legado para la comunidad y las futuras generaciones.
Se destacó que la donación del predio representa una muestra de solidaridad y compromiso con el bienestar colectivo, pues permitirá disponer de un terreno destinado para atender una necesidad que se ha vuelto prioritaria ante la saturación del actual camposanto.
Eli Pérez / IGAVEC









































