Sus colores, olores y diseños kawaii en forma de alimentos o animales los convirtieron en un fenómeno viral. Sin embargo, los populares juguetes antiestrés conocidos como squishies están en la mira de las autoridades tras provocar severas lesiones y quemaduras en niños.
La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos (CPSC) emitió una advertencia formal luego de detectar un incremento en los accidentes vinculados con el sobrecalentamiento de estos objetos sensoriales y el uso de productos falsificados.
EL PELIGROSO ‘HACK’ DE TIKTOK: CALENTAR LOS SQUISHIES EN EL MICROONDAS
El origen de gran parte de las lesiones radica en una tendencia de redes sociales que sugiere meter los squishies al microondas para volverlos más suaves.
El riesgo de este truco casero radica en la composición de los juguetes:
- Ruptura por presión: Contienen geles, esferas o líquidos que se expanden al calentarse, haciendo que el material exterior ceda y reviente al apretarlo.
- Adherencia del gel caliente: El contenido hirviente puede salir expulsado hacia el rostro, pecho o manos. Al tratarse de un gel viscoso, se adhiere a la piel, prolongando el contacto con el calor y generando lesiones profundas.
Incluso sin usar microondas, las altas temperaturas ambientales representan un riesgo. En EE. UU. se reportó el caso de una adolescente de 13 años que sufrió quemaduras en las piernas luego de que su squishy se reventara tras permanecer expuesto al sol dentro de un vehículo.
CASOS DOCUMENTADOS E INJERTOS DE PIEL
El peligro ya ha dejado consecuencias graves en la salud de varios menores:
- Atenciones hospitalarias: El Royal Hospital for Children de Glasgow, Escocia, atendió a seis niños en un periodo de ocho meses por quemaduras derivadas de calentar estos objetos.
- Intervenciones quirúrgicas: Niños como Joseph Erskine, de ocho años, requirieron semanas de tratamiento e injertos de piel en el pecho y las manos tras la explosión de un juguete.
- Riesgo en el rostro: Se han registrado casos de menores con quemaduras faciales graves, muy cerca de la zona ocular.
Ante este panorama, firmas como NeeDoh han reforzado las etiquetas en sus empaques, advirtiendo explícitamente que los productos no deben congelarse ni introducirse al microondas.
PIRATERÍA Y DECOMISOS MASIVOS
La alta demanda ha provocado la proliferación de imitaciones que carecen de controles de calidad. Autoridades estadounidenses han frenado el ingreso de más de 355 mil squishies piratas que incumplían las normativas básicas de seguridad, los cuales pueden contener materiales tóxicos o empaques sin advertencias para los consumidores.






































