Dominga Pérez Comisario, conocida en San Salvador Chachapa como ‘La señora de las cemitas’, salió como cada día a ganarse la vida. La noche del 4 de agosto regresaba a casa después de concluir su jornada cuando fue interceptada en calles de la colonia 21 de Marzo, en Amozoc, Puebla.
TENÍA 90 PESOS PRODUCTO DE SUS VENTAS
De acuerdo con las versiones difundidas tras el crimen, la mujer entregó el dinero durante el asalto, pero eso no evitó la agresión. El atacante presuntamente tomó una piedra y la golpeó en la cabeza hasta causarle la muerte.
La escena dejó una pregunta que ha recorrido a la comunidad: ¿cómo puede una vida terminar por el robo de apenas 90 pesos?
LA SIGUIERON ANTES DEL ATAQUE
Imágenes de cámaras de seguridad que comenzaron a circular en redes sociales muestran a Dominga caminando por una calle sin pavimentar, apoyada en un bastón y cargando la canasta con la que trabajaba.
En las grabaciones también aparece un hombre que presuntamente la sigue durante varios minutos y por distintas calles antes de que ocurriera la agresión.
Sin embargo, corresponde a las autoridades determinar quién aparece en las imágenes y establecer con pruebas la mecánica del homicidio.
Paramédicos acudieron al lugar después de que vecinos solicitaron ayuda, pero encontraron a la mujer sin signos vitales. La necropsia estableció como causa de muerte un traumatismo craneoencefálico.
UN CRIMEN QUE INDIGNA POR SU CRUELDAD
La muerte de Dominga provocó indignación entre familiares, vecinos y comerciantes de San Salvador Chachapa. No solamente por la violencia con la que fue asesinada, sino porque se trataba de una mujer que diariamente salía a trabajar para obtener el sustento.
El monto del robo —90 pesos— convirtió el caso en un símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan quienes trabajan en las calles y regresan a sus hogares durante la noche.
En redes sociales, habitantes de la comunidad reclamaron que el homicidio sea esclarecido y que el responsable sea localizado y llevado ante la justicia.
Hasta la información disponible, la investigación permanece abierta y no se había informado oficialmente sobre alguna persona detenida.
LA DESPIDIERON ENTRE PORRAS Y ‘LAS MAÑANITAS’
La despedida de Dominga tuvo un elemento especialmente doloroso: el día de su asesinato también cumplía años.
Familiares, amigos y vecinos acompañaron su féretro durante las ceremonias fúnebres y entonaron las tradicionales ‘Mañanitas’, convirtiendo su cumpleaños en una última despedida.
Como homenaje a la mujer trabajadora que durante años recorrió las calles para vender cemitas, fue sepultada junto con algunos de los objetos que formaban parte de su vida cotidiana, entre ellos la canasta con la que realizaba sus ventas, su paraguas y prendas de vestir.
LA EXIGENCIA: QUE EL CRIMEN NO QUEDE IMPUNE
El caso ha colocado nuevamente sobre la mesa la inseguridad que enfrentan las personas adultas mayores que trabajan en las calles y regresan a sus hogares sin protección.
Familiares y habitantes de San Salvador Chachapa demandan que se revisen las cámaras de seguridad, se identifique al responsable y se esclarezca cada circunstancia del asesinato.
La exigencia es concreta: que los 90 pesos robados no terminen valiendo más que la vida de Dominga y que su muerte no quede archivada como un crimen más.






































