Un nuevo incidente se registró este martes al interior de la refinería Antonio Dovalí Jaime de Salina Cruz que mantuvo en la zozobra a la población porteña y movilizó a organismos de emergencia y protección civil, aunque Petróleos Mexicanos (Pemex) horas después reaccionó y minimizó el nuevo incidente.
La mañana del martes se registró un fuerte flamazo en el área de la Planta de Alkilación. El saldo preliminar —que circuló como información extra oficial en redes sociales– es de tres trabajadores de la Sección 38 del STPRM lesionados con quemaduras de consideración.
Apenas el fin de semana pobladores, comuneros y pescadores de Bahía La Ventosa marcharon en contra de Petróleos Mexicanos (Pemex) ante la constante contaminación ocasionada por los diversos derrames de hidrocarburos que se han registrado en los últimos meses, los cuales han afectado las playas, la flora, la fauna marina y la actividad pesquera de la comunidad.
Según trabajadores petroleros, el “flamazo” ocurrió mientras la planta se encontraba fuera de operación; obreros, sin identificar si eran de alguna empresa o de Pemex, realizaban la apertura de una brida cuando un remanente de hidrocarburo atrapado en la línea se liberó. Al hacer contacto con los trabajos de soldadura que se ejecutaban de manera simultánea en la periferia, se generó un flamazo inmediato.

Durante toda la mañana las cuentas oficiales de Pemex y de la Coordinación Estatal de Protección Civil se mantuvieron en silencio, pero trascendieron los nombres de personas presuntamente afectadas.
Alrededor de las 18:00 horas, finalmente Pemex aceptó el incidente y, mediante una tarjeta informativa indicó que “durante la ejecución de trabajos de mantenimiento en la Planta de Alquilación de la Refinería Salina Cruz, se registró un flamazo en la bomba de fondo GA-311 B de la Torre Fraccionadora DA-304. El evento fue controlado de inmediato conforme a los protocolos de seguridad establecidos.
Aceptó lo señalado horas antes por trabajadores quienes señalaron que tres trabajadores presentaron quemaduras “leves”, por lo que fueron trasladados al Hospital General de Pemex para su atención médica. “Su estado de salud es estable y permanecen en observación”.
El informe oficial indicó que “el incidente no ocasionó daños a la infraestructura y la refinería continúa operando con normalidad”.
En diversas plataformas se difundió que las brigadas médicas internas actuaron con rapidez para brindar los primeros auxilios a los lesionados y trasladarlos de urgencia al Hospital de Pemex en Salina Cruz. En dicho nosocomio se activó de inmediato el protocolo “Código Naranja” para asegurar atención médica especializada y prioritaria ante la gravedad de las quemaduras.



































