Las persistentes lluvias ya causaron los primeros estragos graves en la infraestructura vial de la región de la Costa. Un alarmante socavón mantiene en máxima alerta a las corporaciones de seguridad y a los transportistas que circulan en el tramo carretero que conecta a Río Grande con el santuario de Santa Catarina Juquila.
El daño estructural fue detectado de manera exacta en el kilómetro 66+900, justo a la altura del paraje conocido como Sangala. En este punto, la gran acumulación de agua pluvial reblandeció el terreno, provocando un hundimiento de la carpeta asfáltica que ya invade de forma parcial uno de los carriles principales de circulación.
RESTRINGEN PASO A VEHÍCULOS PESADOS
Ante la emergencia, elementos de la Policía Vial Estatal desplegaron recorridos de supervisión y confirmaron el alto riesgo de la zona. Los oficiales procedieron a acordonar el área dañada y colocaron dispositivos de señalización preventiva para alertar a los choferes y evitar una tragedia.
Debido al peligro inminente de un colapso total de la carretera, las autoridades determinaron restringir el paso de manera estricta. El tránsito quedó permitido únicamente para vehículos ligeros. Las unidades de carga pesada, camiones de volteo y autobuses turísticos tienen prohibido el acceso, ya que su peso excesivo podría originar un derrumbe completo del tramo afectado.
ABANDERAMIENTO Y RUTAS ALTERNAS
En el sitio se mantiene un operativo permanente de abanderamiento por parte de las fuerzas del orden para regular el flujo vehicular intermitente. Esta medida busca advertir a los automovilistas locales, así como a las decenas de peregrinos que viajan hacia Juquila, sobre las condiciones de la vía, especialmente en las noches o bajo condiciones de neblina.
Mandos de la Policía Vial exhortaron a la ciudadanía a extremar precauciones, disminuir la velocidad considerablemente y, en la medida de lo posible, utilizar rutas alternas.







































