Las condiciones laborales en México podrían dar un giro histórico en materia de equidad de género. Ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión se presentó una iniciativa de reforma que busca incorporar la licencia menstrual a la legislación mexicana. La propuesta plantea otorgar hasta tres días de ausencia laboral al mes, con salario pagado, a las personas trabajadoras que padezcan dismenorrea incapacitante.
La iniciativa, promovida por la diputada Carina Piceno Navarro de la bancada de Morena, busca visibilizar una realidad biológica que históricamente ha sido ignorada en los entornos profesionales, reconociendo que los dolores menstruales severos afectan directamente la calidad de vida y el desempeño laboral.
¿QUÉ ARTÍCULOS DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO CAMBIARÍAN?
Para hacer realidad este derecho, la propuesta contempla modificaciones clave en la Ley Federal del Trabajo (LFT):
- Reforma al Artículo 169: Permitiría que quienes presenten dismenorrea incapacitante accedan a los tres días de licencia al mes con goce de sueldo. A su vez, obliga al patrón a garantizar el respeto de todos los derechos y prestaciones de la trabajadora.
- Reforma al Artículo 165: Amplía el marco de protección a las mujeres trabajadoras. Actualmente, este artículo se enfoca casi exclusivamente en la maternidad; la reforma busca blindar sus derechos de salud integral sin importar si deciden ser madres o no.
“El bien jurídico tutelado aquí es la salud, el bienestar y la protección de los derechos laborales de las mujeres trabajadoras, independientemente de que sean madres o no; somos personas que merecemos condiciones laborales dignas”, subrayó la legisladora en su exposición de motivos.
Es importante señalar que la diputada puntualizó que esta licencia no aplicará para cualquier tipo de menstruación, sino estrictamente en casos donde el dolor sea severo y calificado como incapacitante.
LAS ALARMANTES CIFRAS DE LA GESTIÓN MENSTRUAL EN LAS oficinas mexicanas
La necesidad de esta reforma se sustenta en datos duros recopilados por la Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual (realizada por UNICEF, Essity y la colectiva Menstruación Digna México), los cuales exponen el impacto del dolor en la vida cotidiana:
- Intensidad del dolor: En México, el promedio de dolor menstrual reportado es de 1 en una escala de 10 puntos.
- Ausentismo laboral: El 21% de las mujeres con menstruación dolorosa ha tenido que faltar a su empleo por verse imposibilitada para trabajar.
- Falta de insumos: Hasta un 67% de las personas reportó que en sus centros de trabajo no existen productos básicos (como toallas o tampones) para atender imprevistos.
- Aceptación social: 9 de cada 10 mujeres manifestaron estar de acuerdo en que se ofrezcan permisos o licencias menstruales tanto en oficinas como en escuelas.
IMPACTO ECONÓMICO: CUIDAR LA SALUD MENSTRUAL ELEVARÍA EL PIB UN 15%
Contrario al mito de que estas medidas merman la productividad, la inclusión de políticas con perspectiva de género tiene un impacto económico positivo.
De acuerdo con el estudio Menstruación y productividad laboral, el tabú que impacta el resultado del negocio (elaborado por Dalia Empower y Plenna), el Producto Interno Bruto (PIB) de México podría aumentar hasta un 15% si se atendieran las necesidades básicas de las mujeres en la economía.
Considerando que las mujeres pasan alrededor de 3,000 días de su vida menstruando, la iniciativa argumenta que introducir este permiso nivela la cancha frente a los hombres y personas no menstruantes, quienes no se ven obligados a trabajar bajo condiciones de dolor extremo.








































